Mostrando entradas con la etiqueta El maestro del Prado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El maestro del Prado. Mostrar todas las entradas

23/4/13

HISTORIA 5. JAVIER SIERRA, El maestro del Prado /Música/



¿A qué suena el arte renacentista? ¿Y una novela que une profecías, misterio y arte? 

Pues no lo sé. Seguro que a cada uno, de diferente manera.

Hace un par de semanas escuche a Javier Sierra comentar su último libro. El periodista le preguntó  cúal sería una buena forma de ir al museo del Prado. Sierra contestó diciendo que le parecía una fantástica idea aislarse con un MP3 que ponga banda sonora a los cuadros que admiras. Me gustó la idea. Personalizar, aislar, marcar los tiempos. Puede que lo ponga en práctica algún día.

Por ahora, me conformo con elegir alguno de los cuadros comentados por Sierra y ponerles mi banda sonora. Doble riesgo, la elección de cuadros y la musical. Es igual.



Sagrada Familia, llamada La Perla. Rafael (1518) 
Johann Sebastian Bach, Concierto para dos violines en re menor (2º movimiento)

Comenzamos sin arriesgar. La música clásica y el arte sacro siempre se han entendido bien. Un tándem conservador y ganador.



La escuela de Atenas, Rafael (1509)
Ronald Binge (1910-1979), Elizabethan Serenade

Con la alegría y elegancia de Binge, dan ganas de perderse entre los filósofos.



El sueño de Felipe II. El Greco (1577)
Patrick Doyle (1953), Non Nobis Domine

Si Felipe II hubiese escuchado el Non Nobis Domine, seguro que la ascensión celestial del Greco sería fiel reflejo de lo ocurrido. Mala suerte Felipe.





Carlos V en la batalla de Mühlberg. Tiziano (1548)
Van Morrison (1945), Have I told you lately that I love you

Por partes. Se perfectamente de la intención política y propagandística de Tiziano al pintar este retrato a caballo de Carlos V. Es el emperador victorioso y así queda patente en el cuadro. Pero yo no puedo dejar de pensar en lo magnífico y conquistador que aparece el rey. Es como la "foto" de presentación que un caballero cortés,  ya fuera de época, ataviado con sus mejores galas, manda a su prometida. Y para acompañar en la empresa de Carlos, una obra maestra de Van Morrison.



El jardín de la delicias (El infierno).  El Bosco (1500-1505)
James Horner (1953), El nombre de la Rosa.

Carl Orff (1935), Carmina Burana.

Rammstein, Mein Teil


Y para terminar por todo lo alto, vamos a darle al Infierno del  El Bosco tres posibilidades. La banda sonora de la película El nombre de la Rosa, elección de Javier Sierra. El Carmina Burana es un emparejamiento clásico, todo suena grandioso y apocalíptico. No obstante, para mí, en el infierno del Bosco creo que debería sonar Rammstein.
Bueno, para gustos...

HISTORIA 5. JAVIER SIERRA, El maestro del Prado /Arte/

ARTE PARA DAR Y REGALAR


Estamos en el RENACIMIENTO. Umberto Eco en su Historia de la belleza dice: "En el siglo XV, como consecuencia de factores distintos aunque convergentes -el descubrimiento de la perspectiva en Italia, la difusión de nuevas técnicas pictóricas en Flandes, la influencia del neoplatonismo en las artes liberales, el clima de misticismo promovido por  Savonarola-, la belleza se concibe en una doble orientación que a nosotros hoy día nos parece contradictoria, pero que, en cambio, a los hombres de aquella época les pareció coherente. En efecto, la belleza se entiende al mismo tiempo como imitación de la naturaleza según reglas científicamente verificadas y como contemplación de un grado de perfección sobrenatural, no perceptible visualmente porque no se realiza completamente en el mundo sublunar. El conocimiento del mundo visible se convierte en el medio para el conocimiento de una realidad suprasensible ordenada según leyes lógicamente coherentes. De ahí que el artista sea al mismo tiempo -y sin que esto resulte contradictoria- creador de novedades e imitador de la naturaleza."

Persecución de la belleza, imitación de la naturaleza, creación de una realidad suprasensible... fantásticos ingredientes para apreciar y degustar delante de una obra de arte. Esto y mucho más me he encontrado en algunas páginas de arte creadas por profesores de bachillerarto completamente entregados a su trabajo.





Concretando, algo sobre Boticelli

o sobreTiziano


y no me resisto a dar un paseo de lujo por la Sixtina


                                                      

Sobre El Bosco, ¿quién sabe en qué estaba pensando para crear este mundo alucinante?
Interpretaciones, montones. Certezas, ninguna. A disfrutarlo con tranquilidad. Aquí están dos videos sobre el asunto de lo más interesante

HISTORIA 5. JAVIER SIERRA, El maestro del Prado /Historia/


ARTE PARA DAR Y REGALAR


Ahora no toca quedarse el lo estético. Nada de composiciones equilibradas, perpectivas perfectas, figuras de gran volumen, esfumatos, calideces tonales, miradas dulces y enigmáticas... El escenario histórico que no  describe el libro, pero que está en el origen de las obras comentadas, es el Renacimiento y el Humanismo soportando ideológicamente todo el movimiento.

    "La figura clave para comprender el Renacimiento nos la da el humanista. Este hombre culto, versado en la Antigüedad, que lee en latín y griego, que discute sobre Platón o sobre Asritótoteles, y que conoce las más avanzadas teorías sobre Geografía y Cosmología es, además, poeta y un gran dilettante. En la cortes renacentistas, deseosas de abrirse a un mundo nuevo, estos hombres son reclamados con veneración Y en manos de ellos está el progreso del pensamiento y de la cultura y, en cierto modo del arte". A.Fernández, E. Barnechea.

Bartolomé Bennassar dice que "el humanismo puede definirse como un movimiento cultural que defiende una nueva concepción del mundo en la que el hombre ocupa el lugar esencial, sin negar, ni mucho menos, la existencia y la prepotencia de Dios, que sigue siendo el creador del Universo", y sigue "Una de las tareas más importantes del Humanismo fue reconciliar el legado de la Antigüedad greco-latina con la tradición cristiana, fundiendo las dos corrientes intelectuales y espirituales en una filosofía, un ideal único y transcendente que dejó huellas profundas hasta nuestros días."
Y enlanzado ideas y arte, "El Humanismo no tuvo sólo consecuencias religiosas (las de las Reformas, protestante o católica). El Humanismo fundó también una estética que influyó de forma decisiva sobre el Renacimiento. Para los humanistas, la belleza es un camino del conocimientop, puesto que, junto con la armonía, se aproxima a lo divino. El hombre tiene el poder de crear la belleza, observando la naturaleza y despojándola de sus imperfecciones, usando criterios exigenes de selección. Este esfuerzo para alcanzar una belleza ideal, imitando pero corrigiendo la naturaleza, va a ser uno de los motores de la creación artística del Renacimiento".

Y sigo con el bueno de Bartolomé Bennassar: "No es una coincidencia fortuita que el segundo foco del Renacimiento, además de Italia, fueran los Países Bajos, es decir, la otra región más rica de Europa. Las provincias de Flandes, Brabante, Holanda, Zelanda, etc. ... Aunque los flamencos conocían el florecimiento del Renacimiento en Italia, en los Países Bajos se desarrolló de forma autónoma, por lo menos al principio...En general, los artistas flamencos logran combinar la maestría técnica, el amor a la vida, a la afición a los bienes materiales (paños, tapices, comidas, bebidas) y la fe tradicional. El individualismo inquieto de los artistas italizanos penetra con dificultad en su mentalidad, a pesar del éxito evidente del Humanismo en los Paises Bajos. pero los disturbios nacidos de la Reforma y la irrupción de la guerra después de la crisis de 1566 quebrantaron la serenidad de los artistas flamencos, como ya los demuestra la obra de Pieter Brueghel, el Viejo"


Para seguir buceando un poco en la red
  
Pero si se quiere una inmersión en serio, nada como un buen manual. Bueno dos:
VV.AA. Historia Moderna Universal. Dirigida por Alfredo Floristán y editada por Ariel, 2005.
M.B. Bennassar, J.Jacquart, Historia Moderna. Akal

Si únicamente se quiere nadar en la superficie, pero de forma muy agradable y segura
B. Bennassar, La Europa del Renacimiento. Biblioteca Básica de Historia.Anaya.



Y sobre España, Carlos V, Felipe II... ¿qué?
No puedo con el siglo XVI español, y no por falta de gusto, interés o motivación, simplemente se me escurre entre los dedos. El siglo XVI lo tiene todo, o casi todo. Imperio político, potencia hegemónica "Desde que Dios creó el mundo, no ha habido otro imperio en él tan dilatado como el de España, porque desde que sale el sol hasta que vuelve a salir, está alumbrando tierras de esta gran Monarquía, sin que en toda su carrera falten a su uz un solo instante tierras de este gran Monarca..", Francisco Ugarte de Hermosa, 1655. Un Siglo de Oro cultural que coincidió con el reinado de los grandes monarcas de la casa de los Habsburgo. Una España con una economía dinámica, potente a la  par que deficiente. Y una sociedad religiosa, culta y con un gran componente inquisitorial. Bueno, pues todo eso y más.



Para empezar poco a poco, la colección Anaya:
Joseph Pérez, La España del siglo XVI
Henry Kamen, La España Imperial

Continuamos con un clásico
J.H.Elliott, La España Imperial (1469-1716)

Y apretando el acelerador de los contenidos
VV.AA Historia de España de la Edad Moderna.Dirigida por Alfredo Floristán y editada por Ariel, 2005.




Un par de videos sobre Felipe II para dejar un buen sabor de boca y comenzar a comprender los gustos estéticos del rey, y acaso, de toda una época.






HISTORIA 5. JAVIER SIERRA, El maestro del Prado /Libro/



ARTE PARA DAR Y REGALAR


¿Se puede ver arte de esta forma tan intensa o es mejor el “relájate y disfruta”? Me planteo esta disyuntiva delante de algunos cuadros y de algún libro como el que tengo entre manos. Ahí lo dejo.

Bueno, al grano. Me han regalado el último libro de Javier Sierra, El maestro del Prado y las pinturas proféticas, y lo he leído con rapidez, buen gusto y pelín de escepticismo. Me he dado un buen paseo por algunas de las mejores obras pictóricas de todos los tiempos, a la vez que metía la nariz en algunos momentos de nuestra historia. Arte e historia, este combinado siempre me ha parecido ganador.

Javier Sierra presenta la historia como un hecho real que le sucedió en su  etapa de universitario en Madrid, supongo que con sus licencias. Durante sus visitas al Prado, entabló amistad  con un misterioso personaje  que le enseñó a ver la pintura con otros ojos, más ávidos de conocimiento sobre el pintor, su época y el propio mensaje de la obra. Todo un reto. A través de está relación se va creando una historia de misterio que tienen al arte, a lo oculto y a lo profético, como hilos conductores.

Y aquí viene el meollo del asunto: “...los europeos llevamos siglos educándonos a través de mitos, cuentos e historias sagradas. Son ellas las que conforman nuestro verdadero patrimonio intelectual común. Bien porque las hayamos escuchado en misa, o de boca de nuestros padres, o porque las hayamos visto en el cine, todos conocemos con más o menos detalle qué les ocurrió a Noé, a Moisés, a Abraham o a Jesús. Y aunque no seamos creyentes, sabemos qué se celebra en Navidad o en Semana Santa...”  “Cuando alguien como nosotros, educado en el Occidente cristiano, se detiene ante una obra como ésta (La Perla, de Rafael), es capaz de reconocer de un modo u otro el relato que la ha inspirado. Pero amigo: si el cuadro nos cuenta algo que no encaja con lo que sabemos, o incluso lo contradice o lo cuestiona, aunque sea sutilmente, saltan todas las alarmas en eso que podemos llamar nuestra memoria cultural.” Hasta aquí puedo leer. Aceptar el reto que supone degustar estéticamente un cuadro, e ir más allá, comprendiendo las intenciones y el mensaje, que a primera vista no se ve y que el artista incluye en su obra, me parece un ejercicio interesantísimo. Además, hay que tener en cuenta, que Sierra nos pone delante de lo mejorcito del Renacimiento (Rafael, Tiziano, Boticelli, El Bosco, Brueghel, Juan de Juanes o el Greco), lo cual en si mismo ya es un placer.

Con sumo gusto.
. Poder acercarme a Carlos V y Felipe II, en su intimidad (bueno espiritual), a través de aquellas obras que fueron estandarte de sus ideas o creencias, aquellas que apreciaron por encima de las demás, ha sido un lujo.
. Los comentarios, interpretaciones y  referencias de cuadros como Nastagio degli Onesti, de Boticelli,  El triunfo de la muerte de Brueghel el Viejo o El jardín de las delicias de El Bosco, genial.
. Perfecto la cantidad y calidad de las reproducciones artísticas incluidas en el libro que Sierra comenta.

Con disgusto
. Profecías, ángeles... confieso que no me van mucho, no consigo conectar con ese mundo de espiritualidad. Las profecías, haberlas dicen que las hay, pero yo lo veo todo en clave de causa-consecuencia. Es decir, ante una situación concreta con unas características determinadas, hay muchas posibilidades de que ocurran una serie de hechos o consecuencias. La Historia está llena de ejemplos. Un ejemlo.  No es raro que en una situación de corrupción moral y de costumbres, de avaricia y excesos de la Iglesia Católica en el s. XVI, época de la Reforma, determinados artistas (Brueghel, El Bosco, entre otros) realicen obras en las que invitan a reflexionar sobre el mundo en el que viven y las consecuencias de los actos humanos. (Es un ejercicio que se repite. Me han venido a la cabeza, al comentar los ejércitos de esqueletos de Brueghel, los ejércitos  de máquinas aniquiladoras de hombres de Terminator. Lo que es la fantasía y la capacidad de pegar saltos mortales-mentales) Entiendo mucho más esto que lo profético, aunque reconozco que Sierra hace un buen trabajo en este sentido.
. En ocasiones tengo la impresión de que la novela está construida teniendo como objetivo hablar de determinadas obras y no de contar una historia. Creo que esto perjudica la acción narrativa de la obra. Tuve la misma sensación, aquí mucho más acusada, con el best seller El mundo de Sofía de Jostein Gaarder.  Es un libro que he releído, en su parte filosófica, sin tener que hacer referencia a su argumento. Debo decir que he disfrutado con los dos, pero creo que un esquema tan obvio le perjudica. (Bueno, aquí soy yo la que me he puesto estupenda)

Con lo que me quedo. El buen sabor de boca.

. Hace ya bastante tiempo que he comprendido que cuando voy a un gran museo debo evitar la “borrachera de belleza” Es un síndrome que le ocurre al visitante de este tipo de museos,  que por razones muy cuestionables (por si no vengo más; ¡si estamos cerca!; como nos da tiempo...) quiere verlo todo o casi todo. Sobreviene aproximadamente  a las dos horas de paseo por las salas, y consigue que pases delante de absolutas maravillas como si miraras el escaparate de un centro comercial. Terrible pero cierto, a mi me ha pasado y considero que tengo buena forma y aguante a la hora de saciarme de belleza.  En definitiva, como acabo de decir, hace ya tiempo que elijo salas, autores o épocas, dentro de un museo. El resto lo considero un buen motivo para volver. Esta es una idea que comparto completamente con Javier Sierra. Ser selectivo, paciente y dejar que la pintura, escultura... nos cale. Así, cuando nos vayamos del museo, podremos despidamos de la obra o del autor con agradecimiento (yo me suelo despedir de algunas obras cuando me voy)
Como ya he dicho, esta idea de degustar a sorbos yo ya la practico. No obstante, hay otra cosa que leyendo el libro de Javier he recuperado, pues ya la tenía olvidada. Me encanta el toque de atención que nos da el autor, a todos los posibles consumidores de arte, para que miremos un poco más allá de la forma y la estética. 

“Vivimos tiempos en los que los mensajes del arte parecen no importarle ya a nadie. Nos han hecho creer que lo único que interesa de éste es su aspecto formal, estético, los pigmentos o las técnicas empleadas, e incluso la biografía o las circunstancias personales del artista. Todo antes que preguntarnos por la razón exacta que llevó a la ejecución de una obra como ésta. Desde esa visión materialista del arte, prestar atención al mensaje equivale a adentrarse en lo especulativo, en lo inmaterial. Pero no es así. En realidad, es centrarse en el lado espiritual de la pintura, en su quintaesencia.” El arte es fruto de una época. Es la obra que realiza un autor condicionado por su entorno social, político y estético. Casi nunca es arbitrario o inocente. Por tanto, ¿Por qué nos empeñamos en verlo, las más de la veces, y hablo como público no especializado, como una sucesión de imágenes más o menos bonitas? Rapidez, inmediatez, el deseo del turista de arte de coleccionar exposiciones... No lo sé. Pero creo que en algunas épocas, como está del Renacimiento, lo cuadros hablan de muchas maneras y me propongo escucharles un poco más. No obstante, creo que en esto, como en casi todo, hay que tener un equilibrio. No sigo la pista a los especialistas que se ponen estupendos y encuentran dobles sentidos e imágenes ocultas en cualquier aspecto de la obra ¡si el autor levantara la cabeza¡ Si tienes la suerte de tener conocimientos sobre el autor, la época, la técnica... mucho mejor. Pero creo que lo fundamental  para disfrutar del arte  es tener sensibilidad y ganas de disfrutar.


HISTORIA 5. JAVIER SIERRA, El maestro del Prado /Película/

ARTE PARA DAR Y REGALAR


No tengo mucha imaginación para relacionar arte, profecías y misterios, así que he pedido ayuda a unas amigas. Hemos llegado a la conclusión de que estas tres pelis son entretenidas y se puede pasar un rato muy agradable viéndolas. Además, las tres están basadas en novelas, así que si una se queda con ganas de más, siempre estará la novela.



El Código Da Vinci (Rom Howard, 2006)
Tom Hanks, Audrey Tautou, Ian McKellen, Alfred Molina, Jean Reno, Jürgen Prochnow, Paul Bettany, Etienne Chicot, Jean-Pierre Marielle, Clive Carter, Seth Gabel, Jean-Yves Berteloot
El catedrático y afamado simbologista Robert Langdon (Tom Hanks) se ve obligado a acudir una noche al Museo del Louvre, cuando el asesinato de un restaurador deja tras de sí un misterioso rastro de símbolos y pistas. Con la ayuda de la criptógrafa de la policía Sophie Neveu (Audrey Tautou) y poniendo en juego su propia vida, Langdon descubre que la obra de Leonardo Da Vinci esconde una serie de misterios que apuntan a una sociedad secreta encargada de custodiar un antiguo secreto que ha permanecido oculto durante dos mil años... (FILMAFFINITY)








Ángeles y demonios (Rom Howard, 2009)Tom Hanks, Ewan McGregor, Ayelet Zurer, Stellan Skarsgård, Pierfrancesco Favino, Nikolaj Lie Kaas, Armin Mueller-Stahl, Thure Lindhardt, David Pasquesi, Cosimo Fusco, Victor Alfieri
El profesor de simbología religiosa Robert Langdon, absorto en la investigación de una antigua secta satánica, la de los "Illuminati", busca el arma más mortífera de la humanidad (antimateria), que algunos miembros de esta secta han introducido en el Vaticano. Langdon y una científica italiana se lanzan a una carrera contrarreloj para evitar el desastre. Tras "El código da Vinci", Tom Hanks vuelve a interpretar al profesor Langdon. (FILMAFFINITY)









La tabla de Flandes (Jim McBride, 1994)
Kate Beckinsale, John Wood, Sinead Cusack, Paudge Behan, Helen McCrory, Michael Gough, Peter Wingfield
Julia Darro, una joven restauradora de arte, comienza a restaurar la Tabla de Flandes, un famoso cuadro del siglo XV que muestra una partida de ajedrez inacabada. Al quitar algunas capas de pintura descubre una inscripción oculta. Intrigada, ella y una amiga solicitan permiso a Don Juan Belmonte, su dueño, para desvelar la inscripción, lo cual eleva el precio del cuadro. (FILMAFFINITY)