La vida que ha recorrido estas arquitecturas
A mi modo de ver, las
arquitecturas artísticas tienen una cualidad muy interesante: me hablan con las
voces de todos aquellos que las han transitado. Cualquier obra artística,
independientemente de su formato, material, estilo... debe comunicar,
transmitir, deleitar, conmover. Hasta ahí, de acuerdo. Pero la arquitectura
tiene un poder de evocación muy potente. Más de una vez he tocado la piedra de
un edificio histórico con la vaga ilusión de crear un hilo invisible que me
pusiera en contacto con todas aquellas personas que las han recorrido y vivido
a través de los siglos. ¿Quiénes eran sus moradores? ¿Las han disfrutado o tal
vez han detestado su estructura? ¿Qué sucesos importantes sucedieron en sus
habitaciones? ¿Grandes tragedias, juramentos de amor eterno que pronto acabaron?
¿Cuántos llantos, risas y suspiros habrán escuchado sus muros? La vida ha
corrido por esos edificios y a mí me gusta pensar que me llevo algo de todo eso
al recorrerlas.
Las misiones franciscanas en
América se me presentan como náufragos de un mundo pretérito, a salvo en una
isla rodeada por la realidad del s. XXI. No he tenido el privilegio de darme un
garbeo por ellas, pero seguro que ya son flores raras en un entorno que habla
de futuro, mientras ellas tozudas, nos recuerdan un pasado que sigue estando
presente. Los objetivos y funciones para las que fueron pensadas ya no existen,
han sido desplazados por otras, pero allí permanecen. Evocación y testimonio de
un pasado, deleite estético y trocitos de vida a paso lento; más que suficiente
para echarles un vistazo con muchísimo gusto.
Para las misiones en la Alta California
"Lo que se puede observar en todas ellas es la similitud de su planta arquitectónica, de estilo barroco, constituida por una iglesia, claustros y conventos, rodeadas de pequeñas edificaciones que conformaban el pequeño pueblo. Todo ello protegido por una gran muralla, con un fuerte militar. Estas misiones que constituyen en la actualidad un circuito turístico temático estaban enlazadas por el Camino Real, distantes una de otra a un día de marcha"
Dos ejemplos
Para las misiones en la Alta California
"Lo que se puede observar en todas ellas es la similitud de su planta arquitectónica, de estilo barroco, constituida por una iglesia, claustros y conventos, rodeadas de pequeñas edificaciones que conformaban el pequeño pueblo. Todo ello protegido por una gran muralla, con un fuerte militar. Estas misiones que constituyen en la actualidad un circuito turístico temático estaban enlazadas por el Camino Real, distantes una de otra a un día de marcha"
Dos ejemplos
Misión de San Carlos Borromeo del Carmelo
Misión San Luis Obispo de Tolosa
Casi sin darme cuenta, he
resbalado por el mapa rumbo sur-sureste. De la Alta California a la Baja, y de
allí, en el interior de las tierras mejicanas, siempre siguiendo el
hilo misional, he encontrado estas joyitas.
Las misiones franciscanas de la Sierra gorda de Querétaro, México: misiones de Jalpán, Conca, Landa, Tilazo y
Tancoyol
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