RIÑAS
DE PATIO EN LOS SALONES
En materia histórica,
los datos siempre son objetivos, las interpretaciones de los mismos
forzosamente subjetivos y la
manipulación segura.
Hechos objetivos. El
primero. El 18 de junio de 2015 se cumplen los 200 años de la batalla de
Waterloo en la que el ejército francés comandado por Napoleón fue derrotado.
Segundo. Los belgas, en cuyo suelo patrio tuvo lugar la batalla, realizan una
acuñación de una moneda con un tipo en el
reverso, aludiendo a dicha batalla, a modo de conmemoración del evento.
Protagonistas.
Francia, indignada. Que qué es lo que pretenden estos vecinos-socios desempolvando
las vergüenzas ajenas…; que solo han pasado 200
años y el tatarabuelo del
bisabuelo podía contarlo…; que no es el momento de recordar estos sucesos
cuando todos nos esforzamos en profundizar en la construcción europea…; que
Francia ha sido y es mucha Francia…
Bélgica se defiende.
Que el enclave geográfico en el que se desarrolló la batalla está en su suelo
nacional…; que es un fecha obligada para conmemorar, dar a conocer, publicitar…
y que van a ser muchos los actos preparados para tal evento…; que ya tienen
hechas 180.000 monedas y eso vale una pasta…; que, según dice André Toujour, de
la Real Casa de la Moneda “hay que superar la Historia”…
Inglaterra,
divertida. En un segundo plano y como ajena a todo el revuelo, el país que hizo
posible la victoria, junto con sus aliados, piensa dejar, si o si, patente la
magnitud de la victoria. Que os preparéis porque la National Portrait Gallery
va a festejarlo por todo lo alto con una
gran exposición…; que “los franceses deberían de crecer un poco” piensa en voz
alta el parlamentario conservador inglés Peter Bone…
Resultado. Victoria
de Francia. Hace uso de su veto y consigue que Bélgica no ponga en circulación
las monedas ya acuñadas. Bélgica se empecina y realizará una nueva acuñación, únicamente
conmemorativa, para coleccionistas, con un
tipo en el reverso similar.
Menuda polvareda por
una cuestión que tiene la importancia que cada uno, o cada país, quiera darle.
La historia está llena de batallas, guerras, perdedores, vencedores, inocentes,
culpables… (se podría llegar hasta la época en que las amebas eran los únicos
organismos sobre la Tierra y los desencuentros encarnizados,
entre estos organismos, ya eran acontecimientos corrientes) y lo deseable debería ser intentar mantener equidistante la perspectiva y claro el
entendimiento.
Volvemos al hecho/s. Junio de 1815 en Waterloo. Europa en guerra. Expansión de las ideas ilustradas
difundidas por la Revolución Francesa. Invasiones por las tropas napoleónicas
de países europeos y derrocamientos de monarquías. Inicios del siglo que verá
la difusión del liberalismo y el nacionalismo. Guerras de revolución, invasión,
liberación. Restauración transitoria de las monarquías absolutas. 55.000 muertos
en un día en Waterloo.
Voy a estar pelín
atenta por ver qué se hace y se dice al respecto en junio de 2015 esperando
que los europeos no nos perdamos, como en alguna otra ocasión, en juegos
florales.
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