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7/8/17

Historia 50. Hijas y esposas. ELISABETH GASKELL

Libro 



MIRANDO AL SIGLO XIX
Sin quererlo, estoy a la última en lo que a celebraciones culturales se refiere, o casi. Algunos medios se hacían ecos el pasado 18 de julio del bicentenario de la muerte de Jean Austen. En ese momento no estaba yo sumergida en la suaves primaveras del siglo XIX inglés, ni tiritando en los grises y húmedos inviernos inviernos de la Austen, pero casi, y es que la citada fecha me ha pillado en compañía de Elisabeth Gaskell.

Hace unas semanas si alguien me hubiera preguntado por Elisabeth, francamente, no hubiera sabido qué decir, y es que he llegado a ella por un conocimiento bastante superficial de Jean y, sobre todo, por el consejo de una buena amiga a la que podrían contratarla en cualquier editorial con el objeto de confiar en su buen gusto. Cuando tuve el libro en mis manos, una historia sobre un médico viudo, a cargo de una hija que está a punto de entrar en la juventud, que vuelve a casarse con una esposa que aporta al matrimonio otra hija en similar edad a la del médico, la sensación fue de vértigo. Una novela extensa, le letra apretadita y escrita en el siglo XIX. Un reto, pensé. Nada más empezar, supe que mi miedo era infundado. La he leído con la agilidad, el placer y la curiosidad con los que se leen los “novelones” de calidad.

Indudablemente, son herramientas literarias las que han conseguido que lo disfrutara de principio a fin. La prosa de Elisabeth fluye. Te lleva de la mano de un párrafo a otro y te deslizas a través de ellos con verdadero placer en busca del final.
Existe un equilibrio bien compensado entre los diálogos y las descripciones o narraciones de personajes y ambientes. En ningún momento hay un abuso de las descripciones minuciosas en las que algunos autores se paran a dormir creyendo que con ello son el colmo de la precisión y riqueza recreativa. No, las descripciones de Jean en ningún momento son fatigosas sino que enclavan a los personajes en las circunstancias que viven haciéndolos más veraces y comprensibles, a la vez que hablan del carácter de los mismos. Si Molly Gibson, la joven protagonista de la novela, está acompañada de jardines, es porque éstos la rodean e influyen en su ánimo, en su personalidad. Los escenarios de Elisabeth hablan de los personajes que los habitan ayudándonos a conocerlos bien.
Los diálogos son precisos y nada discursivos. Hay una cuestión a resaltar y es esa fina ironía tan británica que aparece cuando el autora sabe decir mucho sin nombrar, sugerir, contar con sólo insinuar. Muy british, me encanta.
Los personajes están muy bien definidos, caracterizados y dibujados con aquellos aspectos que los hacen especiales y únicos. Se debaten y luchan entre su educación, sus valores, sus sentimientos y los convencionalismos.

El único aspecto que le afearía a Elisabeth es un punto de buenismo que en ocasiones me distancia de algún personaje. No obstante, también podría ser que yo, aprendiz de super woman del XXI, tanga que hacer un esfuerzo superior al empleado habitualmente para comprender todos y cada uno de los detalles que componen la sociedad de Molly. Y es que esa sociedad me interesa sobremanera. Bucear en una novela como la de Elisabeth es darse un baño de historia social del siglo XIX inglés con la intensidad que no consiguen algunos de los más prestigiosos manuales de historia. Vida rural teniendo como telón de fondo lejano la urbana; valores tradicionales inamovibles que hacen país; costumbres familiares que son pilares vertebradores; clases sociales que se rozan para no mezclarse; convencionalismos que construyen las relaciones; el mundo femenino rico complejo y soterrado como pocas literaturas lo han sabido retratar… la mujer, pieza a la que en todo momento tiene en cuenta para que no cuente nada y que obliga a las protagonistas a un esfuerzo de valor, inteligencia y saber estar para moverse dentro del corsé diseñado para ellas.

Me despido de Molly con un poco de pena puesto que todavía es muy joven y su andadura no ha hecho mas que empezar.


3/7/17

Historia 49. Z, la ciudad perdida.

Libros


SUPERAVENTURAS
Cuatro libros y cuatro historias, y alguna más, sobre aventuras vitales y arqueológicas impresionantes. Al frente de todas ellas el mismo Percy Fawcett y otros personajes muy parecidos. Lecturas apasionantes.

David Grann, LA CIUDAD PERDIDA DE Z. 2011. Debolsillo.
La fascinante historia del explorador Percy Fawcett, desaparecido misteriosamente en el Amazonas en 1925. Una aventura real y maravillosa en busca de El Dorado.
Durante siglos los europeos situaron la legendaria ciudad de El Dorado en la selva más grande y densa del mundo: el
Amazonas. El explorador británico Percy Fawcett no permitió que el reguero de cadáveres que esta obsesión había dejado en ambas orillas del Amazonas lo desanimara, y se aventuró en la impenetrable jungla en busca de esa antigua civilización. Después de emprender una expedición tras otra sin éxito, en 1925 desapareció sin dejar el menor rastro.
Desde entonces, cientos de hombres han surcado la indómita selva para tratar de averiguar qué ocurrió con la expedición de Fawcett. Para todos ellos solo había tres respuestas posibles: la captura por parte de una tribu, la locura o la muerte.
El prestigioso periodista de la revista The New Yorker, David Grann, se ha adentrado en el «infierno verde» para reconstruir con maestría la aventura del genial Percy Fawcett. La ciudad perdida de Z: la historia real de una obsesión mortal en el Amazonas


Mark Adams, DIRECCIÓN MACHU PICCHU. 2013. Xplora
Según la versión oficial de los hechos, la lluviosa mañana del 24 de julio de 1911, el joven profesor de Yale, Hiram Bingham III, en su búsqueda de la Ciudad Perdida de los incas en los Andes peruanos, dio con las ruinas de una antigua ciudad oculta entre nubes y vegetación: La impresionante ciudadela de Machu Picchu, el descubrimiento arqueológico más famoso del siglo XX. Transcurridos cien años del hallazgo, a los misterios que rodean a las ruinas se le une la polémica en torno a la figura de su descubridor, al que acusan de sacar de forma ilegal numerosos objetos de un valor incalculable y quedarse para él solo con el mérito de haber encontrado uno de los lugares arqueológicos más importantes del mundo.
Mark Adams, un editor de una revista de viajes de aventura, harto de ver pasar la acción por delante de su mesa de trabajo, decide lanzarse a la aventura y rehacer los pasos del explorador con el objetivo de resolver los numerosos misterios que siguen sin respuesta sobre Machu Picchu, los incas y la figura de Hiram Bingham III. Un descabellado plan, especialmente para alguien que nunca ha dormido en una tienda de campaña, en el que contará con la ayuda de un experimentado y aguerrido australiano, además de varios indígenas y sus mulas, con los que recorrerá un terreno tan duro como espectacular.
Adams nos transporta a través de un relato extremadamente entretenido, didáctico e inspirador por algunos de los paisajes más magníficos y con más historia de Perú; desde la antigua capital inca de Cuzco hasta las enigmáticas ruinas de Vitcos y Vilcabamba, recorriendo los caminos incas, pasando por collados a mas de 4.000 metros, selvas nubosas y paisajes desolados. En el camino encuentra un país aún por descubrir repleto de geniales y excéntricos personajes, mientras da respuesta a algunos de los enigmas mejor guardados: ¿Fue Hiram Bingham un héroe o un villano? ¿Para qué se construyó el Camino Inca? ¿Qué fue Machu Picchu?


Howard Carter, EL DESCUBRIMIENTO DE LA TUMBA DE TUTANKHAMON. 2007
El descubridor de la tumba de Tutankhamón, narra sus experiencias con minuciosidad y una amenidad que hacen compartir al lector toda la emoción suscitada por un descubrimiento que hizo época y que sigue fascinándonos.






C.W. Ceram. DIOSES, TUMBAS Y SABIOS. 2001 Destino

Este libro narra las aventuras de aquellos intrépidos arqueólogos empeñados en descubrir los secretos de civilizaciones ya desaparecidas. Gracias a ellos conocemos Troya, los tesoros aztecas, la tumba de Tutankhamón, Pompeya, Nínive, el Valle de los Reyes, los secretos de la escritura cuneiforme... El autor nos describe en este libro el periplo de estos hombres. 

22/5/17

Historia 48. El monarca de las sombras, JAVIER CERCAS

Libro





¿HÉROES?

En los últimos años he oído  lo  mucho que ha dado que hablar entre críticos y aficionados lo que se ha llamado realidad ficcionada. Según he podido entender se trata de llevar a la categoría de relato literario la experiencia vital de cada cual. A favor. En contra. No lo sé. Si empiezo a pensar qué hay de razón o conveniencia en uno u otro lado e intento formarme una opinión al respecto, me quedo sin tiempo para leer algunos de los objetos de tanto apasionado debate. Hace ya tiempo que leí de Javier Cercas Anatomía de un instante y disfruté desde el primer párrafo hasta el último, y hay un buen trecho, con la claridad, el volumen de datos y la amenidad del relato. Medio historia, medio crónica, medio ficción, medio literatura. Oye, qué me da igual. Lo disfruté con la alegría de la profana que no repara en juegos florales si no que se deja llevar confiada de la mano del profesional. Con El monarca de las sombras me ha sucedido algo parecido.

Cercas empieza su relato de esta manera tan clara: “ Se llamaba Manuel Mena y murió a los diecinueve años en la batalla del Ebro. Fue el 21 de septiembre de 1938, hacia el final de la guerra civil, en un pueblo catalán llamado Bot” La investigación que realiza intentando reconstruir la breve vida y muerte de su tío abuelo Manuel Mena se convierte en la trama de la historia. Cercas la realiza ayudándose de su madre y de los pocos testigos contemporáneos a los que puede recurrir como el Pelaro. También cuenta con la ayuda de su amigo David Trueba que aporta más sentido a la historia de lo que en un principio podría esperarse. Corriendo paralelo al relato de investigación que realiza Cercas, aparece la reconstrucción de los hechos presentada como una crónica, lo más fiel posible. Con ello, tenemos un doble relato, dos caminos que confluyen y se complementan: la investigación propia junto a la crónica fiel de los hechos protagonizados por Mena.

Cercas va ágil, directo, claro y en un intento de incluir todos los puntos de vista, los muestra brindándole la posibilidad de elección al lector “No me preguntaré cuál es la reacción de Manuel Mena al notar que una bala acaba de alcanzarle. Ni me preguntaré si, gracias a su múltiple experiencia de herido en combate por fuego contrario, entiende de inmediato que esta herida es fatal, o si tarda un tiempo en entenderlo, o si no lo entiende en absoluto, al menos mientras yace herido en el Cucut. Ni por supuesto me preguntaré si siente pánico, si maldice, si intenta estar a la altura y dar la talla y soportar en silencio el dolor insoportable de la herida o si, consciente de la gravedad de lo ocurrido se derrumba y gime y llama a su madre entre lágrimas y gritos de congoja.”

Y luego están las frases largas que son un plano secuencia en el que él pone las palabras y cada uno de nosotros concretamos las formas con la imaginación “Hubo exclamaciones, saludos, besos y abrazos, y al final nos hicieron pasar a una estancia amueblada con el barroquismo inconfundible de los comedores de Ibahernando e inundada por el sol quemante del mediodía que entraba desde una ventana abierta a un descampado, donde unos niños jugaban al fútbol sobre una extensión de pasto amarillo.”

Tema fundamental y que me gusta sobremanera: Kalos Thanatos, la bella muerte. El Sapiens, siempre preocupado por sobrevivirse de alguna manera, elaboró en la antigua Grecia este concepto en el que el héroe, tras una vida breve y gloriosa, una vida que todos recordarán, muere joven evitando los años de deterioro y decrepitud en la vejez y dejando una huella indeleble por las hazañas realizadas. Sí, el amado por los dioses es llamado joven. Pero si se pudiera elegir con qué nos quedaríamos ¿una vida breve intensa y gloriosa o una vida larga y corriente, como la de tantos otros? Para algunos la elección es fácil y viven su vida como queriendo cumplir una promesa no hecha pero si asumida. Para otros, puede que para la mayoría, no es una elección fácil en el hipotético caso de poder realizarla, y seguramente, otros tantos ni en sus ratos de más absoluto aburrimiento se les ocurre deshacer esta disyuntiva con tintes existenciales. El libro de Cercas tiene buenas dosis de este ingrediente: “Lo que entonces comprendí fue que la muerte de Manuel Mena había quedado grabada a fuego en la imaginación infantil de mi madre como eso que los griegos antiguos llamaban kalos thanatos: una bella muerte. Era, para los griegos antiguos, la muerte perfecta, la muerte de un joven noble y puro que, como Aquiles en la Ilíada, demuestra su nobleza y su pureza jugándose la vida a todo o nada”

Un pasaje en que no pasar de puntillas, en el que quedarse para paladearlo y perderse como lo hacen David Trueba y el propio Javier Cercas: la historia del escritor serbio Danilo Kis titulada “Es glorioso morir por la patria”. Como una historia dentro de la historia, el relato aporta nuevas perspectivas y abre nuevas vías a la propia historia de Manuel Mena.

Moviéndome entre la muerte, los ideales, el heroísmo, la guerra y la sinrazón, he recordado un libro de Pérez Reverte que leí cuando todavía era más ingenua que ahora: “El húsar”. Voy a buscarlo, comprobaré cómo ha envejecido, él y yo.





11/4/17

Historia 47, Comanchería

Libros

ATRACOS LITERARIOS


Un buen puñado de libros para leer, en clave de ficción y de realidad, historias que se prestan a ser contadas y, aunque no quede del todo bien, disfrutadas.   

Donald Westlake, Atraco al banco. 2012
Cuando la última genialidad del criminal John Dortmunder timar a inocentes familias vendiendo enciclopedias a domicilio— está a punto de proporcionarle un nuevo pasaje a comisaría, su amigo Kelp acude en su auxilio para ofrecerle el negocio del siglo: robar un banco. Pero no solo su dinero, sino «todo» el banco. A las afueras de Nueva York, una entidad bancaria ha instalado provisionalmente sus oficinas en una caravana, lo que a Kelpse le antoja como un «montón de dinero con ruedas». Con esta idea en mente, Dortmunder y Kelp se lanzarán a tan lucrativa aventura con la única ayuda de un eterno aspirante a policía muy resentido con el cuerpo. Nada parece poder detener en su empeño a estas tres brillantes mentes criminales, ¿verdad ? (Casa del Libro)


Carles Quilez, Atracadores. 2002
Atracadores lo forman once relatos construidos en clave periodística de las principales bandas de atracadores de bancos que han actuado en Barcelona en los últimos 25 años. Son historias reales presentadas con un lenguaje directo y próximo al objecto de definir con mayor detalle la personalidad e historia de sus protagonistas. Se trata de un trabajo de investigación periodística de más de diez años que el autor ha condensado en este libro. Las once historias son relatos humanos, duros, casi increíbles que definen el perfil de unos policías y unos delincuentes exponenciales que, en la mayoría de los casos, el autor ha conocido personalmente. Este trabajo presenta sin maquillaje ni cortapisas cómo ha sido y es la vida cotidiana de aquellos que viven a uno y otro lado de la legalidad. (Casa del Libro)

Hausmann Gudmundsson, Atraco a bancos. 2008









Diario de un ladrón de bancos, Danny King. 2007
Chris Benson admira a su hermano Gavin, un veterano atracador de bancos. Es la estrella allí donde va y Chris aspira a ser como él a cualquier precio: no quiere acabar como la gente normal y corriente, esos trabajadores que considera «chusma». Cuando a Gavin le cae una condena de quince años a la sombra, los problemas amenazan con desbordar a Chris, que tendrá que «consolar» a la mujer de su hermano mientras intenta mantener bajo control a Vince, su socio psicópata. Y entonces empieza a echar de menos la vida tranquila... Pero puede que ya sea demasiado tarde. (Casa del Libro)


Maj Sjowall, Per Wahloo. La habitación cerrada. 2012

Dos casos sin resolver, tres policías en apuros y un asesino suelto dispuesto a matar de nuevo. El comisario Martin Beck y su equipo se hallan en una encrucijada en que nada parece tener relación en sí, pese a que todo apunta a lo contrario: un banco ha sido atracado en una parte de la ciudad, mientas que en otra se ha encontrado un cadáver en una habitación cerrada a cal y canto, sin arma ni pista alguna en la escena del crimen. ¿La situación podría ser peor? Efectivamente, en una novela de Martin Beck, todo lo malo tiene la oportunidad de empeorar hasta su resolución final. Octava y antepenúltima entrega de la serie de novelas policíacas protagonizadas por el comisario Martin Beck, icono de la pareja de escritores Maj Sjöwall y Per Wahlöö. Escrita originalmente en 1972 y ambientada ensu Suecia natal, esta emocionante historia ha sido considerada una de las mejores de la serie, tanto por su doble trama excelentemente tejida como por su sorprendente final. 

18/3/17

Historia 46. Seda, ALESSANDRO BARICCO

CRUJIDO DE SEDA SALVAJE

Llamada de atención al amante de cuentos. Aviso a todo aquel y aquella interesados en historias pequeñas que ofrecen más de lo que a primera vista parece, con argumentos sencillos que ocultan más de lo que muestran. Invitación a pasar un rato muy, muy agradable. La historia se enclava en la segunda mitad del siglo XIX. Un comerciante francés de seda, viaja de forma reiterada a Japón en busca de capullos de gusanos de seda para elaborar en Francia el preciado tejido. En su primer viaje queda impactado ante la imagen de una muchacha que acompaña a su proveedor japonés.

Asumo un riesgo indebido, seguramente, al calificar al relato de Alessandro Baricco de cuento, no obstante es esa la impresión que he tenido al leerlo. Breve y condensado. Nada sobra. El autor no está para desperdiciar ni un espacio en adjetivos redundantes ni en sustantivos vacíos. ¿Qué necesidad hay de ocupar reglón tras renglón cuando lo que hay que decir se puede expresar bien condensadito en espacios micro? Ninguna, cierto, pero hay que ser muy bueno para hacerlo. Eso sí, cuando hay que jugar con la prosa, se juega. Repeticiones como la descripción del trayecto del protagonista a Japón ("Cruzó la frontera cerca de Metz, atravesó Württemberg y Baviera, Entró en Austria, llegó en tren a Viena y Budapest, para proseguir después hasta Kiev. Recorrió a caballo dos mil kilómetros de estepa rusa..." ) nos transmiten la fatiga y esfuerzo del prota pero sobre todo crean en el relato un ritmo cantarín. El estilo de las estrofas de las canciones que repiten un encabezamiento o un final dando musicalidad y juego.

Así, apelando a los trucos propios de los juegos de niños de letanías sonoras y cantarinas Baricco intenta recuperar en el adulto, al cual va dirigido el relato, el gusto por los cuentos infantiles que todos recordamos. Relacionado el estilo sintético y rico junto con esas repeticiones, he tenido la tentación de la lectura en voz alta. Hace mucho tiempo que no recibo la tentación del paladeo sonoro de las palabras, de su efecto al oído y es una práctica que con algunas de mis primeras lecturas realicé con verdadero gusto y luego olvidé posiblemente por vergüenza, practicidad o porque al crecer abandonamos un montón de cosas pequeñas que colorean la vida. Seguro que en su lengua original, el italiano, suena a canción popular, armoniosa y suave.

Además, algunas de las cosas no son exactamente lo que parecen. Hace ya algún tiempo, leí que los cuentos no se deben explicar. Su virtualidad está en su aparente sencillez y en que cada oyente, normalmente niños que comienzan a conocer cómo es la vida a través de estos relatos, entiendan la trama hasta donde estén capacitados y ese es el objetivo. Que cada uno llegue hasta donde pueda. Si se vuelve a topar con el mismo cuento unos años más tarde, será otro relato diferente puesto que si es un buen cuento le ofrecerá las cosas a las que no pudo acceder en su primera vez. A Seda lo dejo en la estantería esperándome a que yo crezca un poco más, sin pasarme de madura, para poder contarme algo más sobre el fabricante de seda protagonista del cuento.

Hasta ahí la forma, el estilo, el envoltorio, el cómo está construida la historia, pero si tiramos del hilo que compone el capullo, uno de esos que Hervé Joncour trae de forma amorosa desde Japón, no aparece únicamente un hilo. Puedes hilvanar el tejido con el hechizo de lo oriental. El mundo occidental de la segunda mitad del siglo XIX rendido ante el embrujo de todo lo procedente del Este. Los viajes, la aventura, los descubrimientos, todavía no estaba lleno el vaso de la admiración por los diferentes mundos que componían el único que habitamos y nuestra sensibilidad de occidentales prepotentes y autosuficientes no podía evitar caer bajo el influjo de mundos lejanos con aroma a té y sonoros crujidos de seda salvaje. Sí, la seda, objeto de lujo desde que los chinos dejaron a los occidentales con la boca abierta al envolverles en ese tejido suave como nunca habían conocido, cálido en invierno y fresco en veranos. Sensual, evocador, misterioso, inaccesible: la seda. Y no en vano, el protagonista es un experto en el comercio de la seda.

Otro hilo que compone la historia y del cual se ha tirado en muchas ocasiones a lo largo de la historia de la literatura, sin perder un ápice de su interés, es la tentación de lo prohibido. La capacidad de los seres humanos para desear lo que no podemos obtener. Anhelar hasta lo irracional lo inalcanzable. Aquí, como en tantas otras cosas, la sabiduría popular tiene reflexiones para contentar a todos los gustos. No desees algo muy intentasamente no sea que lo obtengas, aunque si eso no es lo que quieres oír, siempre te puedes quedar con el que dice que No hay mejor beso que aquel que nunca se ha dado. Mundo difícil éste de las pasiones, que claro, obligatoriamente irracionales. Y a este hilo se le une el del amor reposado, tranquilo, generoso, profundo. Para gustos, para etapas, para individuos...

Por terminar con un ejemplo de la sección Los bonitos algo que no puede faltar en un texto escrito con gusto, estilo e intención: "Una vez había tenido entre sus dedos un velo tejido con hilo de seda japonés. Era como tener la nada entre los dedos."



(Absolutamente recomendable la edición ilustrada por Rebecca Dautremer, de Contempla. La ilustradora merece una entrada aparte)


25/1/17

Historia 45. El editor de libros

Libros


AUTOR Y EDITOR
Sería una pena desperdiciar esta oportunidad sin leer un poco sobre el autor y el editor, algo más sobre la figura que hace posible que la obra llegue a todo el que esté dispuesto a recibirla y, por su puesto, mucho más sobre el escritor que crea la obra.


Max Perkins. El editor de libros, Andrew Scott Berg.
Rialp, 2016

Max Perkins, genio extraordinario, fue el descubridor de grandes de la literatura como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway o Thomas Wolfe. Sin embargo, su vida transcurre en la penumbra, entre bastidores, ayudando a sus autores como editor, pero también como crítico, gestor, agente... y amigo.
Fue el descubridor de grandes de la literatura como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Thomas Wolfe y tantos otros. Sin embargo, su vida transcurre en la penumbra, entre bastidores, ayudando a sus autores como editor, pero también como crítico, gestor, agente... y amigo. Esta biografía, ganadora del National Book Award, es la primera en explorar la fascinante vida de este genio extraordinario, tanto en el ámbito profesional como en su vida personal, y ha servido de inspiración para la película El editor de libros, protagonizada por Colin Firth, Jude Law y Nicole Kidman. A. Scott Berg (1949) es ganador del premio Pulitzer (Lindbergh) y del National Book Award (Max Perkins), y ha recibido una Guggenheim Fellowship (Goldwyn). Se graduó en Princeton University en 1971 y actualmente vive en Los Angeles.
Max Perkins, genio extraordinario, fue el descubridor de grandes de la literatura como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway o Thomas Wolfe.

Del tiempo y el río, Thomas Wolfe
Intervención cultural, 2013
Tras la prematura muerte de Thomas Wolfe, William Faulkner dijo de él que se trataba del mejor escritor de su generación, colocándose el propio Faulkner, modestamente, en el segundo lugar de la lista. Listas aparte, Wolfe es, junto a Faulkner y Carson McCullers, un genuino representante de lo que podría denominarse lirismo su seño norteamericano. En el conjunto de su obra, basada en su propia experiencia vital, sin duda Del tiempo y el río constituye la pieza de mayor relieve, la más importante y la que mayor influencia ha ejercido en la novela contemporánea. Eugene Gant, su protagonista (trasunto del propio Wolfe), es el héroe novelesco por antonomasia. Su poderosa vitalidad, su avasallador deseo de convertirse en escritor, su romántica necesidad de abarcar toda clase de experiencias sin someterse a limitaciones o cortapisas, explosivamente, hacen de él una de las criaturas de ficción más entrañables y conmovedoras de la literatura de nuestro tiempo. Vorágine de palabras y aconteceres, Del tiempo y el río constituye uno de los más bellos análisis de la soledad y el desamparo, a la vez que un implacable ejercicio de reflexión sobre la creación artística y sobre el paso del tiempo y la llegada de la muerte.


El angel que nos mira, Thomas Wolfe
Valdemar, 2009
Pese a su prematura muerte, Thomas Wolfe (1900-1938), como Proust o Kafka, ha dejado una honda huella en la literatura contemporánea, y su estela se hace visible en escritores de la talla de William Faulkner, Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Jack Kerouac o Philip Roth.
El ángel que nos mira es una novela de iniciación que narra los avatares y experiencias del joven Eugene Gant, al tiempo que retrata con vividez y detalle la vida en el profundo Sur norteamericano de principios del siglo XX. El afán de exhaustividad narrativa de Wolfe
, que le lleva a comenzar su historia con la azarosa vida de Oliver Gant, padre del protagonista, convierte el relato en una gran saga autobiográfica, elogiada unánimemente por la crítica de su tiempo.

El viejo Rivers, Thomas Wolfe.
Periférica, 2015
Una sátira del mundo editorial neoyorquino.
El viejo señor Rivers es un editor a la antigua: ama el «buen gusto» por encima de todo, y nada desearía menos que publicar textos con palabras malsonantes o temas demasiado realistas. Ama también la vida social de Nueva York, los clubes donde viven los ancianos caballeros como él y las cenas a las que lo invitan cada día viudas de embajadores o sociedades de todo tipo. Perfecto personaje dickensiano, tiene una palabra para todo el mundo, y del ocio hace, como dijera el clásico, siempre negocio. Esta narración, que tiene un tono muy distinto al resto de la obra de Thomas Wolfe, fue publicada por primera vez en 1947, después de la muerte de su mítico editor, Maxwell Perkins. Éste no había permitido que fuera publicada antes, ya que no deseaba que el texto de Wolfe ofendiera al ya senil Robert Bridges, antiguo editor de Scribner’s Maga¬zine, en quien se había inspirado para crear a su protagonista.El viejo Rivers, sí, está lleno de jugosas alusiones a Bridges, quien se había atrevido incluso a pedir al futuro premio Nobel John Galsworthy que borrara algunas frases «con alusiones sexuales» si quería seguir publicando en Scribner’s. El importante editor, que había cimentado parte del prestigio de su revista sobre nombres como Henry James o Edith Wharton, tenía ciertas...



The sons of Maxwell Perkins. Letters of F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Thomas Wolfe and Their editor. Edited by Matthew J. Bruccoli with Judith S. Baughman.

In April 1938 F. Scott Fitzgerald wrote to his editor Maxwell Perkins, "What a time you've had with your sons, Max—Ernest gone to Spain, me gone to Hollywood, Tom Wolfe reverting to an artistic hill-billy." As the sole literary editor with name recognition among students of American literature, Perkins remains permanently linked to Fitzgerald, Hemingway, and Wolfe in literary history and literary myth. Their relationships, which were largely epistolary, play out in the 221 letters Matthew J. Bruccoli has assembled in this volume. The collection documents the extent of the fatherly forbearance, attention, and encouragement the legendary Scribners editor gave to his authorial sons. The correspondence portrays his ability to juggle the requirements of his three geniuses.
Perkins wanted his stars to be close friends and wrote to each of them about the others. They responded in kind: Fitzgerald on Hemingway and Wolfe, Wolfe on Fitzgerald, Hemingway on Wolfe and Fitzgerald. The novelists also wrote to each other. But contrary to Perkins's hopes for a brotherhood among them, their letters express rivalry and suspicion rather than affinity. Perkins encouraged the writers professionally but never took sides in their sibling rivalries.
Addressing an overlooked aspect of literary study, the letters center on the acts of writing, editing, and publishing, and on the writers' relationships with Scribners and one another. In addition to providing insight into the personalities of these literary heroes, the correspondence reveals how editing and publishing have changed since the twenties and thirties—a golden era for Scribners and for American literature. In particular, the letters correct the incomplete, oversimplified popular image of Perkins and his function as an editor—especially his relationship with Thomas Wolfe.





11/12/16

Historia 44. La España vacía

Libro
Esa geografía que poco a poco olvidamos

Mi familia es breve y casi totalmente urbanita. Y digo casi puesto que aquellos abuelos de nacimiento aldeano dejaron pronto el pueblo y no hubo nunca referencia rural a la que acudir como lugar de raíz honda y marcada. No había casa rural de referencia ni parientes a los que visitar, así que todas mis relaciones geográficas siempre han estado contenidas en la capital de provincias que habito. Quizá por ello, por esa falta de referente campero y montaraz, que a buen seguro tenían la casi totalidad de los coetáneos de mi padre, o tal vez por que el monte encajaba perfectamente con su carácter, él suplió su falta de referente campesino empleando todo su tiempo libre en diseccionar, patear y empaparse de su región, que fue para él su espacio vital permanente. Con mi padre, de forma concienzuda por su parte y un tanto distraída por la mía, fui tomando contacto con mi región, centrándome y disfrutando de algunos lugares y resistiendo a otros que por algún raro capricho llegaban de manera especial a su carácter y ni arañaban la patína de mi interés infantojuvenil.

Curiosamente, o tal vez no, quizá sea la fatalidad que acaba por atraer a los elementos lejanos pero de alguna manera relacionados, coincidentes, emprendí la lectura de La España vacía de Sergio del Molino. Pensé que el aroma de la literatura de viajes entreverada con el ensayo podía ser una lectura con un gancho especial para mi forma anárquica de elegir lecturas y temas. Además, el espacio físico que Sergio del Molino propone es el de la España interior, esa Meseta y aledaños que todo ciudadano ibérico con carnet de conducir ha pisado en algún momento. Y avanzando entre las hojas del itinerario personalísimo de Sergio me he dado cuenta que sin tener una experiencia de primera mano si que poseo un recuerdo familiar en el que me reconozco además de poder añadir un
ingrediente afectivo importante.

A una distancia muy asequible para las excursiones domingueras, se encuentra un pantano que tragó con voracidad imparable a un buen puñado de pueblos que se asentaron en las orilla del río que les dio su razón de ser y se convirtió en causa de muerte. Bajo las aguas del pantano quedaron sumergidos algunos mientras que otros, al borde del pantano, se convirtieron en pueblos fantasmas al desaparecer las tierras que le daban su razón de ser. Junto con mi familia, estuve disfrutando de baños festivos durante muchos años de mi infancia y primera juventud, en las orillas de ese mar interior que dio la vida aguas abajo mientras que fue una losa mortal para la zona en la que se creó. A él se asomaba uno de esos pueblecitos fantasmas. Intacto y muerto. Como salido de una leyenda, mi padre me invitaba a jugar a imaginar quién habría vivido en aquel lugar; por qué nadie echaba de menos su antigua casa y se decidía a volver a la casa que un día fue; cómo es posible que un espacio físico se cargue de tanto recuerdo, fatigas y esperanzas para volver a hundirse en la nada. Yo me quedaba con la parte de ensoñación, con esa imaginación creativa que no duele porque no es vivida si no pensada, recreada y por ello gratificante. La lectura de La España vacía ha rescatado para mí un pueblo vacío que tangencialmente forma parte de mis recuerdos familiares.

Pero esta vuelta atrás personal no es mas que una derivada que había casi perdido y que gracias al libro he rescatado y contextualizado en un marco que forma parte del pasado inmediato de mi país. Y esquinando esa lectura personal, me interrogo sobre la cantidad inmensa de lectores que tendrán una historia en carne viva que contar al acercarse al libro !Cuántas historias personales habrá logrado rescatar y recrear Sergio del Molino con este libro! La suya personal, la que desgrana a lo largo del libro es de primerísima mano. Su relación es íntima al conocer poblaciones despobladas, al haberlas recorrido y al haber leído y haberse documentado sobre los que otros antes de él pensaron y anduvieron en estos lugares. Las miradas son múltiples. Sergio nos habla de lo que supuso y supone el gran despoblamiento del centro peninsular rural en beneficio de las grandes ciudades. Dedica una gran parte a toda la mitología que se ha ido formando sobre esta tierras despobladas, sobre la mirada de periodistas y escritores a su paisaje (Unamuno, Machado, Azorín, Becquer, Julio Llamazares), sobre la ideología, los valores de una tierra orgullosamente rural, para también ocuparse de cómo la música, la literatura o el cine van ocupándose de rescatar del olvido el inmediato pasado de un grandísima parte de nuestra población. Una libro muy, pero que muy lleno.



Una de las últimas frase que dice Sergio del Molino es como una sentencia terrible pero en la que no se recrea, simplemente constata lo evidente "La España de la que proceden millones de españoles ya no existe". No soy emigrante pero si algún día decido mudar creó que tendré donde volver. Mi pasado tiene una geografía reconocible donde ha enraido y pero además me considero más ciudadana del mundo que de un lugar concreto . No obstante, soy capaz de imaginar el pellizco que se tiene que sentirse al saber que no habrá un paisaje que ayude a la memoria visual a reencontrarse, ni un olor endémico que ayude a reconocerse y a anclarse con las pies en su suelo. Puede que sea mejor avanzar siempre en línea recta sin posibilidad de itinerarios concéntricos, o puede que para seguir recto haya que cerrar algunos círculos. Vaya usted a saber.  

1/10/16

Historia 43. Regreso a casa

Libros


MÁS SOBRE ZHANG YIMOU

Un poco de lectura sobre Yimou y otro poco sobre la época en la que está ambientada la película.



Zhang Yimou,  Rafael Alcaine, Chen Mei-Hsing,
Editorial, JC. Clementine, 1999
Acercamiento a la obra de Yimou a través de la filosofía que impregna sus narraciones, la génesis del guión, problemas de rodaje y escaramuzas con la censura. Se complementa con un cuidada documentación que incluye artículos de prensa, declaraciones y entrevistas. (Casa del Libro)





Destino: Zhang Yimou el solitario, Zhou Xiaofeng
(debe de estar a punto de publicarse en castellano)


Zhang Yimou Interviews, Conversations with Filmmakers. Gateward, Frances. 2001. University Press of Mississippi : Estados Unidos
Ranging from 1988 to 1999, this book includes interviews with the acclaimed Chinese director of such films as Red Sorghum (1987), Shanghai Triad (1995), and Not One Less (1999) and the trilogy Ju Dou (1990), Raise the Red Lantern (1992), and The Story of Qiu Ju (1992).
Several of these interviews appear in English for the first time. Some come from Chinese-language periodicals, and a few have never been published until now.
In these conversations with such notable critics as Michel Ciment, Robert Sklar, and Tam Kwok-Kan, Zhang Yimou discusses all his films and speaks candidly about his work both as a cinematographer and an actor. Certain topics-the symbolism in his use of color, the use of women protagonists in most of his films, his working relationships with the Taiwanese filmmakers Hou Hsiao-Hsien and Edward Yang-emerge many times in the interviews. He shows strong interests in literature and film adaptations of texts.
Zhang speaks too of his work with the actress Gong Li and of her roles in six of his films, most of which depict the role of a woman living in feudal patriarchal society.

Perspectives on Chinese Cinema, Berry, Chris. 1991. British Film Institute: Londres
Perspectives of Chinese Cinema is a revised and much expanded edition of a pioneering work, bringing together the best of contemporary critical writing on Chinese cinema from an international range of distinguished contributors. It offers a broad and revealing view of Chinese cinema past and present, with particular emphasis on films of the new wave, "Fifth Generation" directors such as Yellow Earth and Red Sorghum, and on the political and economic struggles they face. Perspectives of Chinese Cinema is a revised and much expanded edition of a pioneering work, bringing together the best of contemporary critical writing on Chinese cinema from an international range of distinguished contributors. It offers a broad and revealing view of Chinese cinema past and present, with particular emphasis on films of the new wave, "Fifth Generation" directors such as Yellow Earth and Red Sorghum, and on the political and economic struggles they face.



Historia de China Siglos XIX y XX. Fairbank, John King. 1990. Alianza Editorial, España 
Edición en español de la historia contemporánea china del estadounidense John King Faribank, reputado orientalista de la Universidad de Harvard hasta su retiro en 1977. Destacan especialmente sus capítulos sobre el embate colonialista sobre el Imperio del Medio en la segunda mitad del siglo XIX y la difícil transición desde una monarquía milenaria hasta uno de los regímenes comunistas más despiadados de la historia.




Enseñanza y revolución en China. Mao Tse-tung y otros autores. Senent-Josa, Joan. 1977.Editorial Anagrama. Barcelona 

30/8/16

Historia 42. El hombre que amaba a los perros, LEONARDO PADURA

Libro


ATRAPADO POR LA HISTORIA

"El aire tenía una densidad que acariciaba la piel, y el mar, refulgente, apenas producía un murmullo adormecedor. Allí se podía sentir cómo el mundo, en días y momentos mágicos, nos ofrece la engañosa impresión de ser un lugar afable, hecho a la medida de los sueños y los más extraños anhelos humanos. La memoria, imbuida por aquella atmósfera reposada, conseguía extraviarse y que se olvidaran los rencores y las penas."

Hay días en los que es imposible que ocurra nada malo. La Naturaleza se empeña en recordarme que existen momentos de  perfecto equilibrio inestable, de armonía precaria, instantes de excepcional ritmo natural en los que todo funciona. Entonces es posible creer en  un mundo afinado en todas sus manifestaciones. Pero suele ocurrir, como le sucede a uno de los personajes de Leonardo Padura, que estos momentos preciosos y raros sean un espejismo. De esta manera tan sencilla y efectiva describe Padura uno de esos momentos. Instantes para parar el paso, coger aliento y seguir pues hay mucho que contar.

Consciente de todo lo que hay por narrar Padura succiona mi atención, no me deja respirar, me empuja a la frase siguiente, al párrafo posterior, con naturalidad y necesidad, tirando de un hilo invisible que me hace pasar página sin descanso. Obligada a seguir adelante, y no solo por el contenido, sino también por su forma de narrar, de contar, de liarme. He tenido la impresión de estar sentada escuchando a una Sherezade caribeña. Llega el final del capítulo y de igual forma a la que la narradora de Las mil y una noches interrumpía su historia, quedo en suspenso esperando el final que todavía no llega. Varias historias confluyen en una misma dirección y esconden otras más que podría seguir. Es así como Padura deja que Iván nos vaya contando sus encuentros con un personaje oscuro en una playa de Cuba, y cómo a través de él conocemos a Trotsky y a Ramón Mercader, su asesino.

Pero Padura es una Shrezade magníficamente documentada, con las claves del ensayista y las dotes narrativas del gran escritor. De esta forma, he corrido de línea en línea en busca de más, atrapada por su forma de hacer y por el contenido narrado.Dos personajes reales, Trotsky y Mercader, una situación histórica concreta, y las razones, motivaciones, sentimientos, pasiones las pone Padura.

La novela la puedes abordar dando el protagonismo que reclaman sus protagonistas, poniendo el acento en los hechos relatados o quedándote con las pasiones manejadas por la ideología o a la ideología manejada por las pasiones. En este escenario, los personajes son actores que se ven manejados por ideas, por el ansia de poder, el odio, la ambición, el engaño. Hombre y mujeres borrachos por el deseo de dominio, ansias de control, pretensiones de transcendencia histórica. El telón de fondo es la gran promesa frustrada en el siglo XX de la llegada al poder de la clase trabajadora.

Teniendo a la curiosidad como afición, no se me va de la cabeza el qué sentiría un hombre que lo tuvo todo en Rusia y acabó siendo odiado como un renegado y sin un lugar en el que pasar el fin de sus días. Un personaje que conquistó amistades, fidelidades, honores, que hizo revoluciones y que tuvo que ser testigo del final de ese mundo; que manejó los hilos del poder y pasó a ser marioneta en un juego que no podía ganar; que fue testigo de la muerte de amigos y familia más directa como efecto de su trayectoria debidamente manipulada, un hombre de ideales que no tuvo otro remedio que comprobar que todo aquello a lo que había dedicada su vida se transformaba en una ideología devoradora de hombres manejados por el actor adecuado. ¿Qué pensó y sintió Trotsky en los últimos años de su vida?