La BBC ha
realizado adaptaciones de algunas de las mejores obras de Elisabeth
Ganskell convirtiéndolas en series, aunque lo cierto es que no he
encontrado en la red con suficiente calidad . Se hace necesario
rastreando hasta llegar al original. Lo dejo para otro día pero si
dejo apuntadas algunas indicaciones.
Siempre es
un buen momento para revisitar alguna de las adaptaciones, muy
numerosas, que ha tenido Jean Austen: Orgullo y Prejuicio y Mansfield
Park ¡A disfrutar!
Norte y Sur (1975)
Cranford (2007)
Hijas y esposas (2008)
Mansfield
Park (2000)
Director:
Patricia Rozema
Adaptación
de una obra de Jean Austen
Reparto:
Frances O´Connor, Embeth Davidtz, Jonny Lee Miller.
Sinopsis:
A
los diez años, Fanny se va a vivir a Mansfield Park con sus tíos
ricos aunque nunca es tratada como una más de la familia. La
historia narra el retrato de una heroína de fuerte carácter que se
enfrenta a las estrictas normas de su época para no comprometer sus
ideales o sus propios sentimientos. Adaptación de una novela de Jane
Austen. (FILMAFFINITY)
Orgullo
y prejuicio (2005)
Director:
Joe Wright
Adaptación
de una obra de Jean Austen
Reparto:
Keira Knightley, Matthew Macfadyen, Brenda Blethyn, Donald Sutherland
Sinopsis: Las cinco hermanas Bennet han sido criadas por una madre obsesionada por encontrarles marido. Pero una de ellas, Lizzie, inteligente y con carácter, desea una vida con perspectivas más abiertas, un anhelo respaldado por su padre. Cuando el señor Bingley (Simon Woods), un soltero rico, y su círculo de sofisticados amigos se instalan en una mansión vecina para pasar el verano, las Bennett se entusiasman con la posibilidad de encontrar pretendientes. En el baile de bienvenida, Lizzie conoce al apuesto y elegante señor Darcy (Matthew Macfadyen), pero, a primera vista, le parece demasiado orgulloso y arrogante. (FILMAFFINITY)
En una
calurosa tarde, sentada en un ventilado banco a la sombra,
cómodamente instalada, me pregunto qué espolea la curiosidad de
algunos para dejar el confort de lo conocido y partir tras un sueño.
Qué es tan poderoso como para arriesgarlo todo, vida incluida,
intentando alcanzar una hipotética recompensa, una segura quimera.
Se dice
qué lograr conocimiento, convertir un sueño en realidad, descubrir
lo desconocido. Hay una ingente cantidad de estos ingredientes,
conocimiento y sueño, en gestas parecidas o similares a la narrada
en “Z, la ciudad perdida”.Percy Fawcett, exploró a principios
del siglo XX regiones del Amazonas en busca de una ciudad perdida que
demostraría la existencia de una antigua civilización.
La
historia de las exploraciones realizadas por el hombre, desde que el
Sapiens se puso en marcha, tanto aquellas de las que tenemos
constancia, como las más de las desconocemos todo, aunque si
disfrutamos de las consecuencias de las mismas, están llenas de
ingredientes como afán de conocimiento y deseo de alcanzar un sueño.
La
curiosidad y el afán de conocimiento son caballos desbocados que
siempre nos han movido, con o sin brújula, de un confín al otro del
planeta. Pero en el saber y conocer hay un ingrediente que va cosido
a estos y es el sueño, el fabular e imaginar intentando construir
aquello que se ignora. No hubo nada más estimulante para los
prepotentes europeos del siglo XIX como ese mapa de África
únicamente conocido en sus costas y con un inmenso vacío en su
interior esperando ser llenado.
Existe
otro motor de puesta en marcha para locos de todas las latitudes y
épocas. La cita se le atribuye a Etmun Hillary, el primer escalador,
junto con su sherpa Norgay, del Everest que a la pregunta de por qué
escalar montañas poniendo en riesgo la vida contestó: “porque
están ahí”. Esta es mi respuesta favorita a la explicación de
estos impulsos entre heroicos y suicidas.
No
obstante, no hay que despreciar otras motivaciones que también, en
muchísimos casos, puede que en la mayoría, de una manera u otra,
han estado ahí: la ambición personal, la política con intereses
económicos y las aspiraciones espirituales.
La
ambición personal del arriesgado aventurero siempre ha sido un
poderoso acicate y el prota. de la peli, en un principio también cae
en sus garras. El reconocimiento de nuestros iguales que suele traer
consigo beneficios sociales a nadie le amarga.
En
cuanto a la política, sus representantes mirando por el bienestar
económico y estratégico del país de turno es la otra cara, aunque
en un buen número de veces hace posible la realidad del sueño y la
consecución del conocimiento. Los países siempre han esperado sacar
algo de los soñadores. Hay una escena en la pelí en la que se ven
en funcionamiento estos planteamientos. Percy Fawcett, se dirige a
los socios de la prestigiosa Royal Geographical Society inglesa
exponiendo la necesidad de una segunda exploración. Los distinguidos
socios responden a la manera del Parlamento inglés, aclamando o
abucheando según se desgranan los argumentos, hasta que Fawcett, en
un fabuloso discurso consigue aunar voluntades en pos de la
propuesta. Ese propósito ineludible por llevar a término locuras
delirantes sigue siendo fantástico.
El
poner imágenes a la historia es sumamente atractivo, recrear
ambientes, situaciones, atmósferas es lo que se espera del buen
cine. Cine de aventuras y crónicas humana. Todo aquello que
esperamos de una
película interesante está ahí: dirección (James
Gray), interpretación (Charlie
Hunnam, Sienna Miller, Tom Holland, Robert Pattinson),
ambientación, guión, ritmo, personajes. Y toda la cinta se
convierte en un punto de partida para saber más puesto que el hecho
de estar basada
en una historia real la transforma en objeto de indagación y
conocimiento si se quiere ir más allá de la pura evasión.
"Soñar,
ir tras lo desconocido. Buscar la belleza es una recompensa en sí
misma. El hombre
debe perseguir lo que excede a su comprensión, sino ¿para qué
existe el cielo?".
La madre de
Cercas: " Claro, Javi -explicó, señalado la tele-. Lo que
pasaba en esa película es lo que pasa siempre: uno se muere y al día
siguiente ya nadie se acuerda de él. Eso es lo que pasó con mi tío
Manolo." Ese es el comentario de la madre de Cercas al ver
la película de Antonioni "La aventura", en
principio con una temática muy diferente a la referida en el libro
pero con alguno de los mensajes coincidentes.
Después
algo de temática totalmente apropiada: Soldados de Salamina,
historia basada en una novela de Cercas y dirigida por David Trueba;
Ebro, de la cuna a la batalla; La vaquilla, la visión
agridulce de Berlanga sobre de la guerra y La delgada línea roja
una de las mejores películas sobre la guerra y de como
desmitificarla.
La aventura, 1960
Director: Michelangelo
Antonioni
Reparto:
Gabriele Ferzetti, Monica Vitti.
Sinopsis:
Anna,
una rica joven romana, su novio y Claudia, su mejor amiga, se
embarcan en un crucero veraniego entre las escarpadas islas
sicilianas... (FILMAFFINITY)
Ebro, de la cuna a la batalla , 2016
Director: Román Parrado
Reparto: Oriol Pla, Enric Auquer, Alex Monner
Sinopsis: En 1938 la Guerra Civil española ya ha desgastado a ambos ejércitos y arrasado los ánimos de la población. A pesar de todo, las diferencias entre republicanos y nacionales son reveladoras: El bando fascista dispone de la ayuda incondicional del armamento y los hombres facilitados por Hitler y Mussolini mientras el ejército republicano se ve ignorado por una Europa más preocupada por una posible Gran Guerra que por el destino de España. En este ambiente el cruce del Ebro parece la mejor táctica republicana para invocar las alianzas internacionales indispensables y demostrar, a la vez, la resistencia frente a los fascistas, que llevan impulso hacia la victoria. (FILMAFFINITY)
Soldados de Salamina, 2003
Director: David Trueba.
Reparto: Ariadna Gill, Ramón Fontseré, Joan Dalmau.
Sinopsis: Una novelista que ha dejado de escribir rastrea una historia real sucedida en los últimos días de la Guerra Civil: el escritor y falangista Rafael Sánchez Mazas fue fusilado junto a otros cincuenta prisioneros, pero logró huir y esconderse en un bosque. Al parecer, un soldado de los que peinaban la zona para capturarlo lo encontró, pero lo dejó escapar. La escritora recompone las piezas de este rompecabezas plagado de contradicciones y personajes enigmáticos. Con sus investigaciones, aunque no sea consciente de ello, no sólo busca la verdad de esa historia, sino encontrarse a sí misma. (FILMAFFINITY)
La vaquilla, 1985.
Director: Luis García Berlanga.
Reparto: Alfredo Landa, Guillermo Montesinos, Santiago Ramos.
Sinopsis:Guerra Civil Española (1936-1939). En el frente, un grupo de soldados se limita a escribir cartas o a dormitar. Pero la tranquilidad se rompe cuando un altavoz de la Zona Nacional anuncia que, con motivo de la Virgen de Agosto, se va a celebrar en un pueblo cercano una corrida. Cinco combatientes de la Zona Republicana deciden robar la vaquilla para arruinarle la fiesta al enemigo y conseguir la comida que necesitan. (FILMAFFINITY)
La delgada línea roja, 1998 Director: Terrence Malick
Reparto: Sean Penn, James Caviezel, Nick Nolte.
Sinopsis:Año 1942, en plena Segunda Guerra Mundial en la Isla de Guadalcanal, en el Pacífico. Un grupo de hombres de la compañía de fusileros del ejército americano "C de Charlie" combate contra el ejército japonés por la conquista de una estratégica colina. Este grupo forma parte de las tropas enviadas para relevar a las unidades de infantería de la Marina, agotadas por el combate. (FILMAFFINITY)
Mira
que me dan fatiga los western al uso. No tengo espíritu de frontera
y me da una galbana terrible cuando los machotes de turno hacen gala
de sus reales y armados con un pistolón y con una masculinidad mal
entendida, se pasean por el polvoriento medio oeste dando que hablar.
Lo dicho. Me canso de trotar, correr, mirar mal y sacudir, antes de
empezar. Pero qué sorpresa más grata me he llevado con Comanchería
(sobre el título que le han dado en España, nada que comentar, sin
palabras). Aunque he visto la película clasificada como thiller,
western, acción, drama… para mí el aroma a western-2016 es muy
potente. Desde luego tiene un poco de todo eso consiguiendo una
historia con muchos ingrediestes y posibilidades.
David
Mackenzie nos propone una historia en la que dos hermanos, la pareja
formada por Chris Pine y Ben Foster, van a atracar una serie de
bancos con el objetivo de saldar la deuda que les permita mantener la
granja familiar. Detrás de sus talones tendrán al sheriff
interpretado por Jeff Bridgess.
Cierto,
puede ser un western moderno por su planteamiento con ese aroma
clásico de apuestas fuertes y también tiene el ritmo y la acción
de un thiller y un trasfondo social que enriquece la historia de una
forma magnifica. No, no estamos ante el bueno y el malo y que cada
uno se posicione según preferencias o rarezas. Existe una situación
social muy concreta que es la que desencadena la acción y es en ella
en la que nos enganchamos con gran facilidad. No hay moralina,
simplemente situaciones que la realidad nos plantea a diario y
soluciones algo más desacostumbradas para poder seguir adelante, si
no no tendría la brillantez que posee.
Al
igual que el trabajo del director, el guión aparece como una pieza
mimada, trabajada y maravillosamente resuelta. Desde la trama hasta
los diálogos de los personajes, con un punto de humor negro muy
apropiado, están muy elaborados y resueltos con gran eficacia.
Si
tenemos un director que sabe lo que hace, una buena historia y un
magnífico guión sería una pena que los intérpretes no estuvieron a la altura y la verdad es que lo están. Jeff Bridges está mejor que
en sus años mozos y Pine, Foster y Gil Birmingham dan la réplica al
veterano sin despeinarse. Un coro muy bien afinado.
Además,
hay dos ingredientes que arman la peli y ésta no sería lo mismo sin
ellos: el paisaje y la música. El paseo que nos damos de la mano de
los protas por la Texas profunda, la menos cinematográfica pero muy
reveladora, como el viaje visual por los escenarios resecos, áridos,
inhóspitos que hablan con imágenes sobre el carácter de las gentes
que las habitan. Y no se puede olvidar esa música, country, muy
propia pero con mensajes entre poéticos y sociales. Un
acompañamiento muy acertado.
No
consigo encontrar variedad cinematográfica sobre encuentros
personales entre occidente y oriente que no estén enclavados en el
siglo XX. Existen más posibilidades en la literatura no así en el
séptimo arte. Cuando hablé del libro de Loti Madame Crisantemo
localicé algún ejemplo y entre ellos Seda, la adaptación
cinematográfica de la obra de Baricco. Bueno, bucearemos un poco en
la época y lugares para conseguir una predisposición adecuada.
Seda
(2007)
Canadá
Director:
François Girard
Música:
Ryuhi Sakamoto
Protagonistas:
Michael Pitt, Keira Knightley, Koji Yakusho
Sinopsis:Basada
en una popular novela de Alessandro Baricco. Hervé Joncour (Michael
Pitt), un mercader francés del siglo XIX que se dedica al comercio
de la seda, está casado con Helene (Keira Knightley). En uno de sus
viajes al Japón mantiene un romance clandestino y prohibido con una
misteriosa y sensual mujer. (FILMAFFINITY)
Shogun, 1980
Estados Unidos
Director: Jerry London
Reparto: Richard Chamberlain, Toshiro Mifune, Yoko Shimada, Frankie Sakay
Sinopsis: Miniserie de TV de 5 episodios. A comienzos del siglo XVII, John Blackthome (Richard Chamberlain), un navegante inglés, naufraga en la costa de Japón. Al ser rescatado se convierte en testigo de la peligrosa lucha de Toramaga (Toshiro Mifune), un señor feudal que pretende ser Shogun. (Filmaffinty)
El mundo de Suzie Wong, 1960
Reino Unido
Director: Richard Quine
Reparto: William Holden,
Nancy Kwan, Sylvia Syms, Michael Wilding
Sinopsis: Un maduro pintor
norteamericano que se encuentra en Hong Kong conoce a una joven
china. Lo que parecía un encuentro ocasional se va convirtiendo poco
a poco en una historia de amor (Filmaffinity)
Cuando sales
del cine, no siempre tienes una opinión sobre la película que
acabas de ver. En ocasiones nada es lo que parece y las cosas
cambian con el paso de las horas o de algún que otro día. Algunas
veces te deslumbra la fanfarria y el colorín que visten la historia
y la misma desaparece entre los dedos cuando intentas reconstruirla
de camino a casa. Otras, una historia pequeña, cotidiana o incluso
poco usual pero no deslumbrante, te hace saltar de la propia historia
que el director te propone, para volar sobre otros temas que asoman
y, que aunque sin la autoridad de rango principal, son abordados
en función del argumento primero. Son estos aspectos, al igual que
los secundarios de lujo de las películas, los que pueden salvar o
hacer especial una historia que a priori pudiera despertar interés
alguno.
Un editor de
libros, que es el personaje central de El editor de libros,
por muy importante que llegara a ser en su época, por muy descubridor
de talentos que fuera, aunque se pudiera considerar el mejor o uno de
los mejores en su trabajo, en un documental, de esos tan
absolutamente fantásticos que se hacen, encajaría perfectamente,
pero la gran pantalla tiene otro lenguaje. Aunque apostar y
trabajar con y para algunos de los genios literarios americanos de su
época, y a buen seguro, del mundo (F. Scott Fitzgerald, Ernest
Hemingway o Thomas Wolfe) la vida de Max Perkins, editor de Scribner,
no resulta, a priori, demasiado cinematográfica. Nada más alejado
de la realidad. Michael Grandage, director de la película, ha sabido
convertir su historia, la de Max Perkins, en algo muy especial, en un
relato del cual sales contagiada por la pasión de los personajes y
con un regusto que se transforma y aumenta cuando te vuelve a la
mente con el paso de los días.
Crandage se
ha apoyado en la novela de Scott Berg Max Perkins: editor of
Genius y
seguro que debió contagiarse con el virus devorador de la creación
literaria para poder transmitirla con esa fuerza. Me interesan menos
los egos, las desilusiones irreparables, los trasiegos a los que
somenten las amistades intensas, los amores cambiantes, el gusto del
triunfo anhelado... todo eso ya lo he visto antes. Los minutos
palpitantes en los que el
editor Max Perkins (Colin Firth) y Thomas Wolfe (Jude Law) cosen su
historia en común de pasión por la literatura, de apuesta
incondicional por la creación, de apasionamiento por
contar y leer vidas
que no pueden ser vividos de otra manera,
de entrega total a las
palabras y los universos
que crean,
de olvido de la realidad para abandonarse al mundo paralelo de
las historias bien contadas, esos son fabulosos ¡Uf, qué difícil
de conseguir!
No obstante,
para que todo funcione, el director tiene que estar bien arropado y
en este caso lo está. John Logan
adaptando el libro de Scott Berg, la fotografía de Ben Davis que
crea las atmósferas necesarias para transportarnos al Nueva York de
entreguerras, la música de Adam Cok, el vestuario... y, por
supuesto, ellos y ellas: Colin Firth, Jude Law, Nicole Kidman, Laura
Linney, Guy Pearce, siempre están fantásticos. Producción inglesa
que hace honor a lo que nos tienen acostumbrados.
"Nos
imaginamos el sopor, la casa que se cae encima y la desesperación
por la rutina y la falta de estímulos, y podemos componer un relato
en el que todos esos ingredientes hagan que estalle la violencia. Ya
hemos leído ese libro y hemos visto esa película. Es Perros de
paja, de Sam Peckinpah. Es Twin peaks, de David Lynch. Es, como dijo
la reportera de Televisión Española, Fargo, de los Coen. La
violencia de una comunidad pequeña de seres humanos reducios a su
animalidad, mezclada quizá con alcohol y drogas (no parece que sea
el caso de Fargo), noches largas y nieve"
No se puede negar que hay geografías que sirven de marco a ambientes
irresistibles para los creativos, tanto escritores como cineastas.
Las condiciones extremas que no dan tregua a la mente y los sentidos
componen historias atrayentes pobladas de tipos extraordinarios en
todas las acepciones de la palabra. Así Sergio del Molino nos
recuerda algunos retratos de geografías similares, con todos las
salvedades posibles, pero retratadas por la visión norteamericana:
Perros de paja, Twin Peaks o Fargo.
El
solar hispano nos da un retrato diferente, las peculiaridades
culturales están para algo, y también muy similar, las pasiones
humanas siempre son las mismas. En esta clave podríamos ver El
séptimo día de Carlos Saura.
Aunque tenemos otras y muy diferentes aproximaciones. Mientras
Surcos de José Antonio Pérez
Conde retrata una realidad en toda su crudeza, La Ciudad no
es para mí de Paco Martínez
Soria, vista ahora, entre risas, te encoje un poco el ánimo al
comprobar el camino recorrido. Y Un país en la mochila
de Labordeta aparece como un esfuerzo por dignificar y rescatar una
realidad que está a punto de ser historia, un canto de cisne.
La ciudad no es para mí
(1966)
Director: Pedro Lazaga
Reparto: Paco Martínez
Soria, Doris Coll, Cristina Galbó, Alfredo Landa
Sinopsis:Agustín
Valverde, viudo y hacendado sesentón aragonés, marcha a Madrid,
donde se instala en casa de su hijo, un prestigioso médico casado
con una modesta costurera. A la mujer todo el mundo la llama Luchy,
desde que consiguiera su brillante posición social casándose con el
Dr. Valverde. Pero al llegar a Madrid Agustín descubre que en la
capital hay muchos más problemas que en su pueblo. Luchy se siente
atraída por el ayudante del doctor. Sara, la nieta de Agustín, vive
una vida frívola y desordenada con una pandilla de amigos estúpidos.
Y hasta Filo, la empleada del hogar, tiene su correspondiente
complicación. (FILMAFFINITY)
Surcos, 1951
Director: José Antonio
Pérez Conde
Reparto: Luis Peña, María
Asquerino, Francisco Arenzana, Marisa De Leza
Sinopsis: En
los años 40, finalizado el conflicto de la Guerra Civil Española,
una familia abandona el campo y emigra a Madrid con la esperanza de
mejorar sus condiciones de vida. Sin embargo, la vida en la ciudad es
cruel y está llena de desengaños y penalidades. Manuel, el padre,
encuentra trabajo en una fundición, pero no puede soportar el ritmo
de trabajo. Pepe, el hijo mayor, se dedica a turbios asuntos
relacionados con el estraperlo. Manolo, el hijo menor, encuentra
trabajo como chico de los recados, y Tonia, la hermana, empieza a
trabajar como asistenta. (FILMAFFINITY)
El bosque animado. 1987
Director: José lUis Cuerda
Reparto: Alfredo Landa,
Fernando Valverde, Miguel Rellán, Fernando Rey, Manuel Alexandre.
Sinopsis: Un
bandido, un pocero, una niña que trabaja, un chico que no quiere
trabajar, una muchacha que emigra y un fantasma que busca compañía.
Estos y otros personajes configuran el mundo fantástico que vamos
descubriendo entre los árboles de un bosque. Frente al mundo de los
pobres, el de los ricos: los señores del pazo, las veraneantes
llegadas de Madrid y la patrona que explota a los niños porque su
irremediable soltería ha exacerbado en ella el amor por el dinero.
Entre todos, el tren que bordea los caminos del bosque, que trae y
lleva pasajeros y es el único nexo que los une y los desune.
(FILMAFFINITY)
Un país en la mochila
(1995-2000)
Serie documental
Director: José Antonio
Labordeta
José
Antonio Labordeta, recorre esta zona rural, y nos muestra la realidad
contidiana de sus habitantes, tanto desde un punto de vista cultural,
como económico y social, entrevistando y charlando con sus
habitantes. El espacio se acompaña por las propias reflexiones de
Labordeta sobre los lugares visitados
El séptimo
día.2004
Director:
Carlos Saura
Reparto:
Yohana Cobo, José García, Juan Diego, José Luis Gómez, Victoria
Abril
Sinopsis:
Relato
inspirado en los macabros sucesos de Puerto Hurraco, el pueblo
extremeño donde, en el verano de 1990, tuvo lugar un enfrentamiento
entre dos familias que desembocó en una matanza que conmocionó a
España entera por su carácter primitivo y brutal. Durante
generaciones esas familias vivieron en continuo conflicto por las
lindes de sus propiedades, conflicto que había provocado un
derramamiento de sangre. Cuando Isabel, la primogénita de una de las
dos familias, intenta averiguar con la ayuda de su primer novio, el
verdadero origen del atroz enfrentamiento, descubre que todo se debe
a un antiguo amor no correspondido, cuyo recuerdo todavía late en
las venas de Luciana. Y Luciana no sólo no está dispuesta a
olvidar, exige de sus hermanos la venganza que, como mujer, no puede
llevar a cabo con sus propias manos. Una venganza que pagará el
pueblo entero con su sangre. (FILMAFFINITY)
Recuerdo la
primera vez que vi La linterna roja. Entré en el cine por
casualidad y salí impactada. Entonces, como ahora, no tenía ni idea
de cine chino y fue únicamente la institución o el cansancio de ver
en la pantalla los problemas y la formas occidentales de siempre,
los que me empujaron a arriesgarme con el cine oriental. ¿Quién era
ese Yimou que con tanta ternura contaba tragedias envueltas en una
estética que emociona?
Ha pasado el
tiempo y Yimou ha ido destilando joyitas. He intentado ver todo lo
que he podido de él y el balance ha sido muy positivo: Sorgo
rojo, Semilla de crisantemo, Hero, La casa de las dagas voladoras, La
maldición de la flor dorada, Amor bajo el espino blanco... De
nadie se puede decir que todo lo que hace es una obra maestra pero
Yimou forma parte de esos cineastas de los que procuro ver todo lo que
hacen, y llega a mi ciudad, porque rara vez me deja indiferente.
Zhang Yimou es único mezclando la dureza y la ternura. En Regreso a casa
Yimou narra la historia
del preso político Lu Yanshi que vuelve a casa al finalizar la
Revolución Cultural y no es reconocido por su mujer. Como en otras
obras suyas, la tragedia siempre está rodeada de cariño, compasión,
amor, a veces de resignación, impotencia. Es como si cada acto
brutal , y Yimou aquí no tiene ningún reparo en mostrar el lado más
duro de la vida, estuviera acompañado de una cierta cantidad de
ternura y compasión. No hay lado bueno sin que se compense con el
malo, o viceversa, y el cineasta chino es un maestro en la mezcla y
dosificación de estos ingredientes. En cuanto a su mundo estético
es otro ámbito en el que es magnífico. Cuando Yimou se lanza a
contar una historia épica o anclada en épocas históricas toda la
sensibilidad estética oriental estalla en la pantalla dejándonos
sin habla. Color, luz, encuadre, ritmo creando el universo Yimou.
Incluso cuando no hay nada estéticamente bello que reflejar, como en
Regreso a casa, Yimou encuentra serenidad, belleza en la
pobreza, en la rusticidad, en lo feo. Esa mezcla entre la ternura y
la dureza aparece ya al inicio de la película, en la primera escena,
en la que un grupo de bailarinas de ballet adolescentes preparan una
danza con un fusil como parte de la representación.
En sus
historias, sus personajes son héroes, empeñados en grandes hazañas
o simplemente en el duro empeño de sobrevivir. Algunos revestidos de
una posición social que así lo atestigua, igual que las acciones
que llevan a cabo. Otros, y estos son los más interesantes, son
personajes tocados por la fortuna que les ha obligado a vivir
historias duras, algunas veces con grandes tragedias, en otras con
dramas cotidianos. No obstante, siempre están revestidos de una
dignidad que los hace admirables, sea cual sea el resultado de sus
acciones. En Regreso a casa, los protagonistas son héroes
anónimos intentando sobrevivir durante la época maoista de los años
50.
Siempre hay
detrás una historia. El guión no necesita de artificios ni efectos
especiales porque lo que tiene que contar es suficiente para mantener
la atención y explicarse a sí mismo. Además, cuando crees que ya
ha mostrado todas las claves de la historia suele aparecer un nuevo
giro que complica a la vez que explica la historia.
No hay
grandes parlamentos puesto que las imágenes y el trabajo de los
actores hablan por sí solos. Y aquí hay que destacar a Gong Li que
ya estaba con Zhang Yimou en La literna roja y que ha ganado
con el tiempo en intensidad y maestría. ¡Qué capacidad de
expresión tiene esta mujer! Podría destacar dos escenas, por poner
ejemplos concretos, en los que Gong Li lo dice todo sin decir nada.
Una de ellas ocurre, al poco de empezar la película, cuando no abre
la puerta al hombre que está al otro lado. La otra se produce
cuando su marido toca para ella al piano. No digo más, hay que
verla.
La última
peli del superagente Jason Bourne, me ha traído a la mente a Ramón
Mercader. Jóvenes, defensores de ideales debidamente manipulados,
personajes sobradamente preparados. No obstante, ningún guión
cinematográfico hubiera ideado una trayectoria tan frustrante y
cruel como la vivida por Mercader y otros personajes similares a él
que lo dieron todo por una causa. Desconozco si es el pago habitual
de todos los espías modernos... En cuanto a Trotsky, lo más
cinematográfico es su final, así que un poco de todo, documentales
amenos pero no ficcionados, algo de ficción e incluso secuelas de la
figura del personaje.
El
asesinato de Trotsky (Reino Unido, 1972)
Director:
Joseph Losey
Reparto:
Richard Burton, Alain Delon, Romy Schneider, Valentina Cortese
Sinopsis:
Tras haber tenido que abandonar la Unión Soviética en 1929, Leon
Trotsky acaba exiliado en México. Un agente de Stalin, Frank Jacson,
es enviado al país centroamericano con la misión de acabar con él.
(FILMAFFINITY)
Asaltar los
cielos (España, 1996)
Director:José
Luis López-Linares, Javier Rioyo
Un
hombre viejo, sentado en la mesa de su despacho, está leyendo un
articulo. Detrás, a su lado, se encuentra el autor del escrito, un
hombre joven, apuesto y amable. Es un veinte de agosto de 1940,
estamos en una casa de Coyoacán, en las afueras de la ciudad de
México, y pasan unos minutos de las cinco de la tarde. EI hombre
joven hace un movimiento, saca un piolet que escondía en su
empermeable y golpea el cráneo del anciano. Se escucha un profundo
grito de rabia y dolor. Es el grito de un hombre que iba a morir. Un
grito que perseguirá al asesino el resto de su vida. El asesinado se
llama León Trotski, fundador del Ejército Rojo, líder de la
Revolución Sovietica, perseguido por Stalin y refugiado en México.
EI asesino dice llamarse Jacques Mornard. En realidad se llama Ramón
Mercader del Rio. Es un español, un agente de la KGB, un hombre con
una misión. Un comunista convencido que aquel crimen, aquella
entrega abyecta de sí mismo, le convertía en héroe. Al fin había
demostrado ser uno de esos comunistas dispuestos a asaltar los
cielos. Despues de aquel crimen Ramón Mercader vivió su propio
infierno. Conoció la cárcel y el olvido, el amor y la ternura, el
desprecio y la admiración, la soledad y el exilio. Perdió la
identidad, vivió y murió con el nombre de otro. Nunca se mostró
públicamente arrepentido. (FILMAFFINITY)
El elegido
(España, 2016)
Director:
Antonio Chavarrias
Reparto:
Alfonso Herrera, Hannah Murray
Sinopsis:
España,
1937. Un joven oficial republicano llamado Ramón Mercader es
reclutado por el servicio de espionaje soviético para participar en
una misión de alto secreto ordenada por el propio Stalin: asesinar a
León Trotsky, a quien considera un traidor. Tras prepararse en
Rusia, Ramón deja su vida y viaja a París bajo una nueva identidad,
la de un belga adinerado llamado Jacques Mornard. Allí conoce a
Sylvia, una joven trotskista, quien no tardará en ser seducida por
Jacques. En 1940 se reencuentran en México, país en el que Trotsky
vive exiliado. Ramón dice refugiarse de la Guerra que asola Europa y
Sylvia trabaja como secretaria de Trotsky. Ajena a los verdaderos
planes de su amado, Sylvia le abre las puertas de su vida y le
introduce en el círculo íntimo de su objetivo. (FILMAFFINITY)
Zina (Reino Unido, 1985)
Director: Ken McMullen
Reparto: Ro Anderson, Micha Bergese, Gaby Dellal
Sinopsis: Exploración de los problemas y obsesiones de la hija de Leon Trotsky. (FILMAFFINITY)
The Trotsky (Canadá, 2009)
Director:
Jacob
Tierney
Reparto:
Jay Baruchel, Emily Hampshire
Sinopsis:
En
un colegio de Montreal, un joven estudiante llamado Léon Bronstein
(Jay Baruchel) quiere emular al líder soviético de la revolución
rusa. Después de ser despedido de la fábrica de su padre por
emprender el chico una huelga de hambre, Léon es castigado por su
padre a educarse en un escuela pública. Pero el joven no se
amedrenta y, convencido de ser la reencarnación de Trotsky, intenta
reproducir en la escuela la revolución socialista. Lo malo es que
tropieza; por una parte, con la apatía de sus compañeros, dominados
por el hedonismo y la falta de compromiso; y, por otra, con el gelido
y estricto director del centro (Colm Feore). (FILMAFFINITY)
¿Qué diría
Napoleón si levantara la cabeza? Le costaría cerrar la boca y
recobrar el habla, seguro. Yo apostaría por la admiración mezclada
con el disgusto. La guerra ya no es lo que era. Lo de matar sin
consuelo se ha refinado de forma impensable hasta para un soldado
disciplinado y aguerrido de hace un par de centurias. Lo del avión
al servicio militar ya le costaría digerirlo a Napo, pero batallas,
escaramuzas, contiendas planificadas con drones... lo dicho, me
gustaría ver su cara.
Armas
inimaginables para la época del francés son realidad ahora.
Alcance inaudito, destrucción masiva, riesgo mínimo. La
comunicaciones entre los mandos de un mismo bando o ejército son
instantáneas, así la coordinación es completa. El corso pensaría,
con una leve sonrisa, en sus mensajeros, literalmente corriendo en
un intento por enlazar ordenes a ejecutar para que la descoordinación
e incomunicación no diera al traste con una batalla o acción
impecablemente diseñada. Aunque también es posible que mostrara
cierto disgusto en la forma en que tejen muchos de los militares de
oficio actuales las contiendas, escaramuzas, ataques. El mando de
turno se levanta por la mañana y va a la oficina. Enciende, junto
con sus ayudantes, asesores militares, jurídicos, políticos..., un
panel de pantallas enlazadas al consiguiente satélite. Se da la
orden al piloto a distancia de drones y la acción se produce a miles
de kilómetros. Al final de la jornada laboral-guerrera, a casa a
dormir con la mujer o el marido, según caso. Pero ¿dónde está el
arrojo, la valentía, el honor, el apoyo a la tropa, las arengas,
todo aquello que ennoblece al oficio? pensaría Napoleón.
La
películaEspías desde el cielo narra el
desarrollo de un ataque mediante dron a unos terroristas en alguna
parte de Kenia. Es puro divertimento muy bien hecho pero plantea
temazos alrededor de la guerra y la ética, términos estos
antagónicos pero que siempre vienen de la mano. Guerra
modo on-line que se asemeja peligrosamente a una película de
acción. Guerra muy bien diseñada que mata con mayor efectividad y
atrocidad que en ninguna época. Los asaltos se televisan dotándolos
así de una connotación de film en el cual los sucesos parecen pura
ficción. Quién decide y toma decisiones sobre la vida de los demás
está en la oficina. Pero también lo vemos en directo como
espectadores horrorizados durante cinco minutos, fijando la atención
en otro lugar al siguiente instante, igual que hacemos al ver una
peli. Los que sufren son otros y están lejos. Guerra preventiva.
Actuar antes de que suceda algo posible para evitar un mal mayor. Me
ha venido a la cabeza Tom Cruise en Minority Report. Cruiseencarna a un
poli dedicado a "encarcelar" a probables asesinos evitando
así que cometan el delito, es decir, evitar lo que todavía no ha
sucedido, hasta que le toca a él. Sobre George W Busch y
su ocupación preventiva de Irak en 2003, ni hablar. Es
un camino minado en el que nos adentramos alegando actuar para
prevenir males mayores.
Además, por esta senda desembocamos rápidamente en los "daños
colaterales". Es obligado asumirlos puesto que se intenta evitar
un mal mayor. Al que le toca, pues eso, mala suerte, que hubiera
estado en otro lugar, en otro momento. Y no es menor la hipocresía
de la que se hace gala cuando se toman este tipo de decisiones.
Invito al futuro espectador de la película a que dedique un
pensamiento a comprobar a quién verdaderamente le importan los
resultados colaterales de sus actos si no hay
implicaciones jurídicas o políticas por medio. Vana ilusión
introducir a la ética en
estos enjuagues,
pero ¡corcho! como no la introduzcamos aunque sea a empujón, ahora
que ya tenemos a las máquinas/drones en la batalla, me veo pasado
mañana esquivando balazos de los terminator.
Estas
ideas
sobre la película vienen a
posteriori porque mientras estás metida en la batalla lo único que
hay que hacer es disfrutar y pasar un mal rato muy agradable con todo
lo que ofrece el film.
La
acción transcurre en escenarios múltiples (USA, Reino Unido, Kenia, ciudades del mundo donde se encuentran políticos de viaje)
y casi casi en tiempo real, lo cual resulta ágil y te ves decidiendo
y dudando a la par que los protagonistas. Hay que agradecer a
Gavin Hood (director) y Guy Hibbert (guionista) como han sido capaces
de crear amenidad y tensión durante todo el film, aun cuando
el espectador intuye
por dónde va a transitar la solución.
Las interpretaciones impecables. Hay un reparto de peso, calidad y
solvencia encabezado por Helen Mirren y Alan Rickman.
La
imagen para recordar. En realidad son dos que hay que enlazar. La
primera se produce al poco de
empezar la película. Se trata de
un pequeño diálogo que mantiene Alan Rickman al
objeto de comprar una muñeca
para la que intuimos es su hija. El
sentido de este detalle sin importancia para la acción de la
película llega casi al finalizar la misma. No la adelanto, la
destruiría, pero al enlazarlas aparece un mensaje muy claro sobre un
tema fundamental en la
película. Efectivo, muy efectivo.